Denuncian uso electoral y opacidad en evento del 10 de mayo en Texcoco
TEXCOCO, Edomex., 12 de mayo de 2026. -. La rifa de un automóvil y tres motonetas encabezada por Nazario Gutiérrez durante los festejos del 10 de mayo desató fuertes críticas. Se le señala por el presunto uso indebido de recursos públicos y por realizar actos con una clara intención proselitista.
La polémica no se limita a la entrega de estos premios materiales, sino al trasfondo de las decisiones administrativas bajo la gestión del edil morenista.

Promoción a la imagen del edil
Algunas voces de la opinión pública han calificado el evento como un acto irresponsable que privilegia el impacto mediático y la promoción de la imagen personal del alcalde sobre la atención a las necesidades estructurales del municipio.
Y es que, el uso de fondos del erario para financiar este tipo de sorteos, que carecen de una justificación de beneficio público directo o de programas sociales de alto impacto, ha reavivado el debate sobre la falta de austeridad y la priorización de eventos masivos frente a la carencia de servicios básicos en colonias y comunidades de Texcoco.

Proselitismo político
Por otro lado, la sombra de una posible violación a la normativa electoral también se hace presente. Diversos actores han cuestionado si la organización de este evento, con una carga promocional tan marcada, se ajusta a los lineamientos establecidos por el Instituto Nacional Electoral (INE). El uso de la estructura municipal para realizar eventos que, bajo el disfraz de "celebración ciudadana", operan como mecanismos de posicionamiento político, podría constituir una falta grave si se comprueba que el evento fue utilizado para promocionar la figura del alcalde con miras a futuros procesos, contraviniendo los principios de imparcialidad que deben regir en el servicio público.

Opacidad de gasto público
La falta de transparencia en la contratación de proveedores para este evento, la opacidad en la rendición de cuentas sobre el costo total del festival y la aparente desconexión entre el derroche público y la realidad financiera del ayuntamiento, han erosionado la confianza de la ciudadanía.
Mientras el gobierno municipal de Texcoco presume una gestión cercana a través de festividades de este tipo, la población continúa señalando deficiencias en materia de infraestructura, seguridad y mantenimiento de servicios públicos, áreas que demandan una inversión responsable y planificada, no un espectáculo cuya finalidad parece ser el acarreo y la lealtad política.











