Despiden en Chalco a Aleyda Romero entre flores y reclamos de justicia
CHALCO, Edomex., 3 de septiembre de 2026.- Familiares, amigos y vecinos se congregaron alrededor del mediodía de este jueves en la colonia La Loma, en el municipio de Chalco para recibir y dar el último adiós a los restos de Aleyda Romero, mujer de 21 años, que fue privada de la vida junto al Jonathan Meléndez y su familia en Atizapán de Zaragoza.
El féretro fue ingresado al domicilio familiar para el tradicional cambio de vestimenta, mientras en el exterior se montó una lona adornada con flores blancas y se dispuso el acompañamiento de una banda musical para celebrar una emotiva misa de cuerpo presente.
Los seres queridos de la víctima lamentaron profundamente la pérdida de quien fuera una pieza fundamental en su núcleo familiar, exigiendo a las autoridades que el crimen no quede marcado por la impunidad y se castigue con todo el peso de la ley a los responsables.
Sueños truncados por una disputa ajena
Aleyda se ganaba la vida honradamente desempeñándose como trabajadora doméstica y cuidadora de los hijos del tecladista Jonathan Meléndez, miembro de la banda Camilo Séptimo, cumpliendo diariamente con trayectos de más de dos horas desde Chalco hasta la zona norte del estado.

La memoria de la joven fue recordada por sus allegados como la de una persona sumamente alegre que atravesaba por el mejor momento de su juventud, llena de metas profesionales y proyectos personales por cumplir. Entre los planes más entrañables que tenía previstos figuraba su inminente participación como madrina del bebé que esperaba su hermana, un momento de ilusión que fue violentamente arrebatado por la tragedia.
Familiares claman por justicia
Los familiares de Aleyda alzaron la voz durante el funeral para suplicar a la opinión pública y a las instancias de procuración de justicia que su caso no sea minimizado a una simple estadística dentro de las cifras rojas. Exigieron que se reconozca su esfuerzo laboral y el profundo amor que entregaba a los suyos, recordando que su única labor en el sitio del multihomicidio era trabajar dignamente para salir adelante.
Les pido justicia, que no se quede impune. Era una niña de 21 años y no se vale que le hayan arrebatado la vida. Era una persona muy alegre y estaba en su mejor momento”, expresó una tía de la víctima.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) mantiene abiertas las indagatorias correspondientes en torno al inmueble de Atizapán para robustecer la carpeta de investigación contra el imputado principal. La sociedad mexiquense acompaña el dolor de esta familia, esperando que la verdad jurídica esclarezca los hechos y brinde paz a los deudos que hoy despiden a una joven llena de vida.






