Despoja hija a su propio padre de su vivienda y lo echa a la calle
TOLUCA, Edomex., 20 de agosto de 2026.- Después de pasar 43 años de su vida recorriendo carreteras al volante de un tráiler para sacar adelante a su familia, Crispín Zamorano Reyes, de 77 años, ahora enfrenta una batalla que jamás imaginó: defender ante las autoridades la casa que asegura haber construido con el esfuerzo de toda una vida.
Llegó a la Cámara de Diputados del Estado de México (EMX) con una carpeta de escrituras, documentos judiciales y la esperanza de que alguien lo ayude a recuperar su casa.
Crispín señala directamente a su hija mayor, Blanca Estela, como quien inició el proceso legal que, según afirma, terminó por poner en riesgo sus derechos sobre el inmueble.
“Nunca supe que había un juicio”
El caso está relacionado con la demanda 588/2005, por prescripción positiva o usucapión, tramitada ante el Juzgado Sexto Civil de Primera Instancia de Tlalnepantla, con residencia en Naucalpan.
El adulto mayor asegura que nunca fue informado de ese procedimiento y que tampoco firmó algún documento para entregar la propiedad a sus familiares. Dice que se enteró de la situación hace aproximadamente tres años, cuando le exigieron abandonar el lugar.

“Nunca, nunca, nunca estuve enterado”, sostiene Crispín al recordar el proceso que ahora intenta esclarecer.
Para respaldar su versión, llevó consigo copias de la escritura número 4,130, expedida por el notario público número 11 del Distrito Judicial de Texcoco, documento que aparece a su nombre.
Una propiedad dividida dentro de su propia familia
El conflicto no se limita a la vivienda donde Crispín asegura vivir. Dentro del terreno también fue construida otra casa por su otra hija y su yerno. De acuerdo con su relato, sus familiares ocuparon inicialmente el inmueble, posteriormente lo rentaron sin entregarle dinero y recientemente su yerno habría vendido esa construcción.
Crispín insiste en que nunca autorizó esa venta ni firmó documentos para ceder alguna parte de su propiedad. Lo que comenzó como un problema familiar terminó convirtiéndose, según su testimonio, en una disputa por el patrimonio que conservó durante décadas.
Trabajó para su familia y ahora teme quedarse sin casa
Durante sus años como trailero, Crispín asegura que se encargó de enviar recursos a su familia para mantener la propiedad y cubrir gastos como el predial.
Hoy, a los 77 años, dice sentirse agotado por tener que defender lo que considera suyo. Afirma además que las gestiones para aclarar su situación no han sido sencillas e incluso cuestiona la actuación de una abogada que intervino en su caso, pues asegura que se negó a compartir con él detalles de las conversaciones que sostuvo con sus familiares.
Las caídas también forman parte de su lucha
Mientras intenta resolver el conflicto, Crispín enfrenta dificultades para caminar, en ocasiones sufre caídas repentinas y permanece en el suelo hasta que algún transeúnte se acerca para ayudarlo. Los golpes le han dejado marcas en codos y rodillas.
Pese a ello, continúa trasladándose para buscar ayuda y explicar su situación ante las autoridades. Esta vez llegó hasta Toluca con sus documentos en la mano y con la esperanza de que alguien revise su caso.










