Destaca talento del Estado de México en Día Internacional del Escultor
TOLUCA, Edomex., 6 de marzo de 2026.- Cada 6 de marzo se celebra el Día Internacional del Escultor, una fecha dedicada a reconocer a los artistas que transforman materiales como piedra, madera, mármol o bronce en obras que perduran a través del tiempo. La conmemoración coincide con el natalicio del genio italiano Miguel Ángel Buonarroti, nacido en 1475, considerado uno de los escultores más influyentes de la historia del arte.
Miguel Ángel no solo destacó como escultor, sino también como pintor, arquitecto y poeta durante el Renacimiento. Entre sus obras más emblemáticas se encuentra El David, exhibido en Florencia, así como La Piedad, ubicada en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. Su legado marcó el rumbo del arte occidental y se convirtió en inspiración para generaciones de artistas en todo el mundo.
El arte de esculpir, una tradición milenaria
La escultura es una de las expresiones artísticas más antiguas de la humanidad. Civilizaciones de todo el mundo han utilizado materiales como mármol, cantera, madera, bronce, barro u ónix para representar figuras humanas, símbolos religiosos o narrativas históricas.
Algunas de las esculturas más conocidas del planeta son los Moai de la Isla de Pascua, creados entre los siglos XIII y XVI por el pueblo Rapanui, así como la Gran Esfinge de Guiza, en Egipto, que mide alrededor de 20 metros de altura y 74 metros de largo. En América Latina, una de las obras más icónicas es el Cristo Redentor de Río de Janeiro, que alcanza 38 metros de altura y se ha convertido en un símbolo cultural y turístico de Brasil.
Incluso en el arte contemporáneo la escultura continúa evolucionando. En 2021, el artista conceptual italiano Salvatore Garau vendió una escultura “invisible” por más de 18 mil dólares, demostrando que esta disciplina sigue provocando debate e innovación.
Escultores mexiquenses que han dejado huella
En el Estado de México (EMX), la escultura tiene una tradición sólida que combina el arte académico con la creatividad popular y artesanal. Uno de los nombres más representativos es Leopoldo Flores, originario de Tenancingo, reconocido como escultor, pintor y muralista. Su obra monumental Aratmósfera, ubicada en Ciudad Universitaria de la UAEMéx, es considerada una de las piezas artísticas más imponentes del país, mientras que el Cosmovitral de Toluca es uno de los recintos culturales más visitados de la entidad.
Otro referente es Mardonio Magaña, escultor que destacó por su trabajo en madera y piedra. Su talento fue reconocido por el muralista Diego Rivera, quien impulsó su obra y lo consideró uno de los artistas populares más sobresalientes de su época.
Chimalhuacán y la tradición viva de la cantera
La tradición escultórica mexiquense también se mantiene viva en municipios como Chimalhuacán, donde decenas de artesanos trabajan la cantera y la piedra para crear piezas que van desde utensilios tradicionales hasta esculturas monumentales.
Entre ellos destaca Hugo César Nájera, maestro tallador que ha llevado el arte del metate y el molcajete a un nivel artístico. A su lado, los canteros de Chimalhuacán continúan transmitiendo técnicas ancestrales de generación en generación, consolidando a esta localidad como uno de los principales centros artesanales del país.
También sobresalen artistas como Antonio Castellanos Basich, Germán Cueto y Gualberto Campos Pérez, quienes han contribuido al desarrollo de la escultura en distintos materiales y estilos, desde la tradición artesanal hasta el arte contemporáneo.
Una herencia artística que sigue creciendo
La celebración del Día Internacional del Escultor también es una oportunidad para reconocer el trabajo de los artistas que mantienen viva esta disciplina en México. De acuerdo con datos de la Secretaría de Cultura federal, miles de artesanos y artistas plásticos en el país continúan trabajando la talla en piedra, madera y metal, consolidando a la escultura como una de las expresiones culturales más importantes.
En el Estado de México (EMX), esta tradición sigue presente tanto en los grandes recintos culturales como en los talleres artesanales. Sus escultores no solo preservan técnicas históricas, sino que también reinterpretan el arte con nuevas propuestas, manteniendo vigente una disciplina que ha acompañado a la humanidad desde sus primeras civilizaciones.










