VALLE DE BRAVO, Edomex., 29 de marzo de 2026.-Este domingo, millones de fieles católicos en todo el mundo celebraron el Domingo de Ramos, fecha que marca el inicio de la Semana Santa y conmemora la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, símbolo del contraste entre la gloria y la humildad dentro de la tradición cristiana.
En el Estado de México (EMX), a las afueras de los templos, artesanos ofrecen la llamada palma bendita, un sacramental elaborado con hojas de palma u olivo, que se comercializa únicamente en esta fecha. Los creyentes acostumbran llevar estos ramos a bendecir como símbolo de protección y devoción para sus hogares.
El arte del tejido: identidad y sustento artesanal
Es el caso de la Iglesia del Carmel Maranathá, ubicada en la comunidad de El Arco, en el municipio de Valle de Bravo, donde los precios de las palmas oscilan entre los 20 y 60 pesos, dependiendo del tamaño y los detalles de cada pieza.
Así lo explicó la señora Rosario, originaria de la comunidad de San Miguel Xooltepec, en Donato Guerra, quien señaló que su familia se ha dedicado a esta actividad desde hace varios años.
“Venimos a diferentes iglesias para vender; normalmente traemos de diferentes tamaños, porque la gente nos dice que están muy chiquitos o que no tienen tanto detalle”, puntualizó.
Sobre el proceso de elaboración, la comerciante comentó que se trata de un trabajo artesanal que requiere experiencia, ya que se emplea la técnica de tejido de palma, la cual da forma al diseño característico de cada pieza.
“No es tan difícil, pero sí hay que saber cómo tejerlo, porque si no se puede romper o no queda el patrón como debería, y ya por eso no te lo compra la gente”, afirmó.
En cuanto a las ventas, reconoció que estas son variables y dependen en gran medida de la afluencia de turistas que visitan Valle de Bravo durante el arranque del periodo vacacional.
“Nos ha ido regular; ya hay más personas que hacen estas cosas y cada año está más caro todo de producir, pero aun así tenemos ventas, gracias a Dios”, señaló la vendedora.
Desafíos económicos: costos de producción y el regateo
Más allá del fervor religioso, esta festividad representa un pilar económico para miles de familias artesanas, principalmente de comunidades rurales del Estado de México (EMX), Guerrero y Puebla. El proceso inicia semanas antes con la recolección y secado de la palma, seguido de un minucioso trabajo manual que da forma a cruces sencillas y figuras más complejas, como cálices y estrellas. Para los artesanos, esta actividad no solo implica una fuente de ingreso, sino también la preservación de una herencia cultural transmitida de generación en generación.
A pesar de su relevancia, la producción de palmas enfrenta retos importantes cada año, como el incremento en los costos de las materias primas debido a factores climáticos, lo que sitúa el bulto de palma verde entre los 500 y 800 pesos. A ello se suman la competencia de productos sintéticos y la práctica del regateo, que reduce las ganancias de los productores. No obstante, el Domingo de Ramos continúa siendo una fecha clave para la reactivación económica de estas comunidades, donde la fe de los compradores se traduce en sustento para las familias artesanas.