¿Dónde está la Sociedad?; la Normalización de la Violencia
Esta semana, sin duda, el tema es la caída del líder de la organización criminal de Jalisco. Hay cientos de columnas y miles de notas al respecto.
Van desde los bloqueos, los operativos, la sucesión, la intervención de Estados Unidos y las conjeturas.
Para preocuparse, es el reconocimiento de que existen más de 250 células que salieron el domingo a manifestarse en la mitad del territorio nacional.
Los grupos criminales mostraron su músculo y, sin importarles, quemaron tiendas de conveniencia y despojaron a conductores de sus vehículos, particulares y de transporte público, para generar caos. Es muy bajo el número de detenidos por estos hechos delictivos.
Lo cierto es que ahí están.
Normalización de la violencia
Nosotros hablaremos de cómo la sociedad en general ha normalizado la violencia, el cobro de piso y su música.
Es una pena que en las calles del Valle de México y del Valle de Toluca escuchemos a fruteros, tamaleros y vendedores ambulantes o semifijos sintonizando los llamados narcocorridos.
Es una verdadera desgracia que también los vendedores de verduras, barbacoa y carniceros, en los tianguis, estén escuchando esta música de apología al delito, sin darse cuenta de que lo elevado de los precios de los insumos es el resultado de una extorsión al productor original.
En el Valle de Toluca o en la zona de Ecatepec, es común escuchar que “todos conocen a un malo” o “que todos conocen a alguien que anda en la maña”. No generalizo.
“Que todo mundo sabe dónde se compra chueco”, dónde se compra lo robado, autopartes, ropa, abarrotes y medicinas.
Esto nos quiere decir que la gente ya ve normal que haya delitos, pero se espanta cuando se escucha que hay bloqueos carreteros.
Hay familias rotas, porque uno de sus integrantes se casó o vive con alguien “que anda en malos pasos”, sin embargo, lo ven en las reuniones familiares y lo saludan como si nada.
En Chalco, Valle de Chalco e Ixtapaluca, también hay testimonios de familias que ven con tristeza cómo algún miembro está en las filas del crimen organizado (CO) o tiene contactos en él.
¿En qué momento lo permitimos?
¿En qué momento como sociedad permitimos todo esto?
¿En qué momento rebasamos los límites?
¿En qué momento dejamos que nuestros chicos y chicas canten corridos tumbados?
¿En qué momento el vendedor fijo o semifijo optó por el malandro como ejemplo a seguir?
La responsabilidad es de todos: del gobierno, partidos, iglesias, medios de comunicación, familias.
Por otro lado, es muy irresponsable de algunos gobiernos municipales, sin las debidas pesquisas, aceptar que hubo desmanes el fin de semana derivado de la captura del capo en sus demarcaciones, como en Tecámac. También es irresponsable cerrar los ojos ante lo evidente en el oriente.
A estos gobiernos de la Zona Oriente y del Norte del Estado de México les falta mucha madurez para el manejo de la gobernabilidad y la seguridad pública. No están a la altura.
Sin embargo, nadie puede regatearle a la Presidenta de la República y a su gabinete de seguridad este golpe de autoridad.
Que sea para bien. Que venga la paz.
De Ribete
La reforma política que se avecina es un arma de dos filos, tanto para el partido gobernante como para la oposición.
Las reglas anteriores se pensaron en un equilibrio; estas están pensando en un partido hegemónico. Deben considerarse siempre las minorías.
Pueden caer mal los plurinominales, pero son necesarios y representan la pluralidad.
La última y nos vamos
Como estamos en los días de la Decena Trágica, otra fecha importantísima en la Revolución Mexicana, les dejo esto:
"Sus pies campesinos, usaban guaraches, y a veces a raíz andaba; pero le gustaba pagar los mariachis, la plata no le importaba. Con una botella de caña en la mano, gritaba: ¡viva Zapata!; porque era ranchero el indio suriano, era hijo de buena mata".
Bendiciones, queridos lectores.
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