¿Dónde están las cuentas claras de Texcoco?
Hay preguntas que un gobierno puede intentar esquivar, pero que difícilmente deberían quedar sin respuesta cuando se formulan por la vía legal de transparencia.
Dos solicitudes de información dirigidas al Ayuntamiento de Texcoco, donde el que manda e impone es Nazario Gutiérrez Martínez, dejan una pregunta incómoda: ¿qué tan accesible es realmente la información pública cuando un ciudadano quiere saber cómo se administra su municipio?
En la solicitud 000113/TEXCOCO/IP/2026 se pidió información detallada de la obra pública realizada, contratada o en proceso desde el 1 de enero de 2025: nombres y ubicación de las obras, presupuesto autorizado, montos contratados, empresas, contratos, procedimientos de adjudicación, avances físicos y financieros, así como ampliaciones de plazo o presupuesto.

El Ayuntamiento solo se limitó a recordar que no está obligado a procesar, resumir, calcular o investigar información, sino a entregar aquella que obre en sus archivos y en el estado en que se encuentre.
¿Dónde está la información?
Porque pedir transparencia no significa pedirle al gobierno que haga una investigación especial. Se solicitaron documentos y datos relacionados con obras públicas que, por su propia naturaleza, deberían formar parte de los expedientes administrativos correspondientes.
En la solicitud 00114/TEXCOCO/IP/2026, fuimos todavía más específicos, se pidió saber cuántas personas trabajan para la Presidencia Municipal realizando funciones de asesoría técnica, jurídica, administrativa, política o estratégica, incluso si tienen otro nombre de puesto.

También solicitamos sus nombres, cargos, adscripción, tipo de contratación, fecha de ingreso, remuneraciones, funciones, horarios, contratos, perfiles y currículums en versión pública.
La respuesta del Ayuntamiento, de nuevo fue “no se localizaron personas adscritas a la Presidencia Municipal con el cargo de asesor, consultor, coordinador, enlace o cualquier otra denominación cuya función principal sea brindar asesoría técnica, jurídica, administrativa, política o estratégica”. Es decir, el alcalde esta solo contra el mundo, él saca sus propias copias, él abre y cierra su puerta y hasta él mismo barre su oficina.
¿Quién asesora a la Presidencia Municipal de Texcoco?
Si nadie desempeña esas funciones, la administración tendría que poder sostenerlo documentalmente. Y si existen personas que realizan esas tareas bajo otros cargos, entonces la respuesta merece una explicación.

La transparencia no debería depender de que alguien pregunte
Porque la transparencia no debería ser un laberinto burocrático en el que la información termina escondida detrás de artículos, oficios y respuestas administrativas.
Y si una administración pretende seguir gobernando como es el caso de Nazario Gutiérrez Martínez que aspira a una relección, la rendición de cuentas no debería ser una concesión: debería ser una práctica cotidiana.
En este caso, dos solicitudes dejaron dos respuestas que merecen ser revisadas públicamente: una sobre obra pública, contratos, empresas y dinero, y otra sobre personal que asesora a la Presidencia Municipal.

Los documentos no prueban por sí mismos corrupción ni una negativa deliberada de entregar información. Sí muestran, sin embargo, respuestas que dejan preguntas pendientes.
Y esas preguntas no son menores.
¿Cuánto se ha gastado en obra pública? ¿Quién la ejecutó? ¿Cuánto se pagó? ¿Qué obras siguen pendientes? ¿Quién asesora a la Presidencia? ¿Cuánto cuesta esa estructura?
Si el gobierno tiene las respuestas, que las muestre. Porque gobernar no solamente significa administrar recursos o inaugurar obras. También significa explicar, documentar y rendir cuentas.











