El PAN contra la salud del pueblo
La oposición del Partido Acción Nacional a la implementación de la Credencial del Servicio Universal de Salud no es un debate técnico ni una legítima preocupación por la protección de datos personales. Es una postura política profundamente ideológica que busca frenar el avance hacia un sistema de salud universal, gratuito e integrado, tal como lo mandata la Constitución. Es, en el fondo, una defensa del viejo modelo neoliberal que convirtió la salud en un privilegio y no en un derecho.
El PAN ha lanzado una ofensiva mediática para descalificar esta política pública, acusando al gobierno de querer utilizar la información médica de los mexicanos con fines electorales. Se trata de un argumento irresponsable, carente de sustento y diseñado para sembrar miedo en la población.
Lo que realmente incomoda a Acción Nacional no es el manejo de datos, sino la construcción de un sistema público fuerte, capaz de articular a todas las instituciones de salud y brindar atención sin importar la condición laboral o económica de las personas.
Defender el Seguro Popular es defender el abandono. Fue un modelo de simulación que nunca garantizó cobertura real, medicamentos suficientes ni atención digna para millones de familias.
La credencialización nacional es una herramienta para integrar servicios, mejorar atención y garantizar derechos. El PAN se opone porque representa el fin de su visión mercantilista de la salud. Obstaculizar una política pública que busca salvar vidas es una irresponsabilidad histórica; la salud no es mercancía, es un derecho humano constitucional que el Estado, y no los particulares, debe garantizar plenamente.






