Encubre Adolfo Cerqueda abuso policial con silencio en Nezahualcóyotl
NEZAHUALCÓYOTL, Edomex., 5 de mayo de 2026.- El silencio del presidente municipal de Adolfo Cerqueda Rebollo ante el evidente descontrol de su policía, deja en evidencia que su prioridad no es la seguridad, sino proteger una estructura plagada de vicios. Mientras el alcalde se enfoca en “lucir” en las fotos oficiales, una pareja fue víctima de agresiones de parte de autoridades del municipio.
El silencio de Adolfo Cerqueda no es un descuido, es una postura política que valida el uso de la placa para amedrentar a quienes deberían servir. En Nezahualcóyotl, la impunidad parece tener visto bueno desde la presidencia municipal, dejando claro que las denuncias ciudadanas no pesan frente a los acuerdos de poder internos.
Policías agresores bajo resguardo
El incidente escaló cuando el oficial apodado “Charly”, de la unidad L1-A Campestre, intentó forzar las cerraduras de una camioneta particular tras un choque provocado por la misma patrulla. Esta conducta criminal, que incluye golpes al vehículo e intimidación física, es el reflejo de una corporación que opera sin mando, sin ética y bajo el amparo de la silla municipal.
En lugar de sancionar, el ayuntamiento parece fomentar estos actos de hostigamiento institucionalizado que se asemejan más a métodos delictivos que a protocolos de seguridad. Cerqueda se niega a corregir estas arbitrariedades, permitiendo que elementos violentos sigan portando armas y uniformes con total libertad, convirtiéndose en un peligro latente para las familias.
Cifras de una impunidad sistemática
Las estadísticas de denuncias en Nezahualcóyotl revelan un panorama desolador: la mayoría de las quejas por abuso de autoridad terminan en el archivo muerto de la Contraloría. Bajo la actual gestión, la opacidad permite que policías con antecedentes sigan patrullando sin haber pasado por controles de confianza reales o procesos de depuración efectivos.
La corrupción no solo reside en la agresión física, sino en el sistema que impide que estos agentes sean destituidos de forma inmediata. Al ignorar los reclamos sociales, Cerqueda se convierte en el principal responsable de la degradación institucional y del miedo que la población le tiene a su propia policía, una fuerza que hoy extorsiona en lugar de vigilar.
Contexto de una crisis institucional
Nezahualcóyotl atraviesa una crisis de confianza donde la Policía Vecinal de Proximidad ha quedado reducida a un eslogan publicitario sin impacto real en la seguridad. Casos como el de la unidad L1-A no son hechos aislados, sino síntomas de una corporación que ha sido rebasada por la falta de disciplina y la infiltración de malas prácticas.
A pesar de contar con uno de los presupuestos más robustos del Estado de México (EMX) para seguridad, los ciudadanos denuncian que las patrullas se utilizan para el acoso constante y la recaudación de dádivas. Esta administración ha fallado en profesionalizar a sus elementos, permitiendo que la figura del policía sea vista como una amenaza para el patrimonio de los habitantes.
Urgente depuración en la corporación
La exigencia ciudadana demanda la salida inmediata de los oficiales involucrados y una investigación que alcance a los mandos que los encubren. El silencio de Cerqueda ante las pruebas en video es una bofetada para las víctimas y un incentivo perverso para que otros agentes repitan estas conductas abusivas sin temor a represalias.
Nezahualcóyotl requiere un liderazgo que no se esconda tras la propaganda oficial cuando los problemas de seguridad estallan en la cara de los vecinos. Si el alcalde no tiene la capacidad de castigar a quienes deshonran el uniforme, se confirma como parte de la estructura que alimenta la extorsión y el terror policial en el municipio.










