Encuentran al 'Tanguitas' en anexo de Toluca tras su desaparición
TOLUCA, Edomex., 17 de junio del 2026.- La localización de Daniel Pérez Rangel, conocido por habitantes de Toluca como ‘El Tanguitas’, en un centro de rehabilitación para personas con adicciones puso nuevamente en evidencia una problemática que afecta a familias de personas en situación de calle; los ingresos a anexos sin que exista una notificación clara a familiares o seres cercanos, situación que frecuentemente deriva en reportes de desaparición y movilización de autoridades.
Durante los últimos días, familiares de Daniel difundieron en redes sociales una alerta para localizarlo, luego de que testigos señalaran que había sido subido a una camioneta blanca por personas que dijeron pertenecer a un centro de ayuda para personas con adicciones, esto en la colonia El Seminario. Ante la falta de información sobre su paradero, sus allegados acudieron a distintos anexos y centros de rehabilitación sin obtener respuestas sobre su ubicación.

Buscaron a Daniel en anexos de la zona pero lo hallaron por un video en redes sociales
Sin embargo, horas después en redes sociales comenzó a circular un video en el que aparece Daniel dentro de un anexo, vistiendo ropa distinta a la que portaba cuando fue visto por última vez. En la grabación, el joven es entrevistado mientras come y asegura que se encuentra bien. También menciona que presenta algunas molestias físicas, aunque afirma que ya recibe medicamentos y atención dentro del lugar. Hasta el momento no se ha informado públicamente en qué centro de rehabilitación se encuentra.
El caso volvió a poner atención sobre las condiciones en las que operan algunos anexos en el país. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama) han señalado en diversas ocasiones la necesidad de que estos establecimientos respeten los derechos humanos de las personas usuarias y cumplan con protocolos que garanticen la comunicación con familiares, así como la legalidad de los internamientos.
En este sentido, especialistas en derechos humanos advierten que, independientemente de que una persona requiera atención por consumo problemático de sustancias, la falta de información sobre su ubicación puede generar angustia entre sus seres queridos y activar mecanismos de búsqueda por posible desaparición. El caso de Daniel Pérez Rangel evidenció nuevamente la importancia de que los centros de rehabilitación mantengan canales de comunicación claros y transparentes para evitar incertidumbre y falsas alarmas que terminan movilizando tanto a familias como a instituciones públicas.










