Endeuda gobierno la tragedia en Nezahualcóyotl y La Paz con créditos
NEZAHUALCÓYOTL, Edomex., 31 de octubre de 2025.- A más de un mes de las severas inundaciones que golpearon a Nezahualcóyotl y Los Reyes La Paz, los comerciantes que perdieron su patrimonio denuncian que los gobiernos municipales incumplen su promesa de apoyo y, en su lugar, les ofrecen endeudarse con el programa Crédito Colibrí.
El esquema, presentado como "ayuda económica", consiste en préstamos de 20 mil pesos, con interés del 1 por ciento mensual y pagos semanales de 675 pesos durante 32 semanas. Lejos de representar un alivio, el programa se ha convertido en símbolo de la insensibilidad y el abandono institucional hacia las familias que lo perdieron todo.
Promesas rotas y apoyo disfrazado de deuda
Tras las lluvias del 27 de septiembre y 11 de octubre, el Gobierno prometió apoyo inmediato a comerciantes y locatarios que sufrieron pérdidas en más de 20 colonias de Neza y en el Mercado La Floresta de Los Reyes La Paz, donde decenas de locales quedaron destruidos por el agua y el lodo.
Sin embargo, en lugar de subsidios o compensaciones, los afectados recibieron la oferta de un crédito que deben pagar en menos de un año. Las escenas de desesperación se repiten en mercados y tianguis de ambas demarcaciones, donde el 80 por ciento de los comerciantes aún no logra recuperar su capital de trabajo.
El gobierno presume reactivación, los comerciantes viven la ruina
Mientras la administración estatal promociona el Crédito Colibrí como una medida de ‘reactivación económica’, los beneficiarios aseguran que se trata de un parche financiero que no cubre ni el 20 por ciento de sus pérdidas.
Neza y La Paz: las víctimas de siempre
Las inundaciones de septiembre y octubre afectaron a más de 800 viviendas y 300 negocios en Nezahualcóyotl y Los Reyes La Paz, según Protección Civil estatal. Sin embargo, ninguna de las promesas de ayuda directa se ha cumplido.
Mientras las autoridades promueven discursos sobre solidaridad y reconstrucción, la realidad en las calles es otra: comerciantes endeudados, locales vacíos y familias que sobreviven entre el lodo y la frustración.






