Toluca, Edomex, 29 de septiembre de 2020.- Sentado en un pequeño banco y usando otro como escritorio, Mateo recorta, pega y colorea uno de los tareas de hoy, le toca acompañar a sus papás a la venta de globos en Los Portales de la ciudad de Toluca, pues en casa, no hay quien le apoye. Entre el bullicio, el pasar de gente y autos, hace su mayor esfuerzo para concentrarse en realizar sus trabajos escolares.

“Le digo concéntrate, concéntrate, aunque a cada ratito, concéntrate, concéntrate; si es un poquito difícil pero tenemos que adaptarnos”, comentó su mamá, Adela Gómez Paz, quien esta a su lado asesorándolo.

La rutina diaria, como para muchas familias que han tenido que adaptarse a las nuevas formas de estudio, es compleja. Por la economía familiar Adela tiene que apoyar a su esposo en su actividad comercial y quedarse en casa no es opción, además, Mateo no es el único hijo y desde muy temprano, adelanta con el más pequeño las actividades del kínder.

“Se me hace muy difícil traerme a todos porque no los puedo tener aquí… a él me lo traigo y ya le avanzamos aquí, se me dificulta pero no hay quien me ayude”, contó.

Apoyada de su teléfono celular, la madre guía lo mejor posible a su hijo y trata de resolver sus dudas; pues aunque señala, no es lo mismo a lo que puede enseñar una maestra, confía en que “algo se le ha de quedar”, pues para ellos, lo más importante es que siga estudiando.

Mateo, aunque aseguró le gusta estar con sus papás y acompañarlos a la venta diaria, extraña el patio de juegos de su escuela y la tiendita, por lo que espera regresar pronto a clases presenciales.