Entrega Gobierno de Ixtlahuaca pozo contaminado; desata crisis sanitaria
IXTLAHUACA, Edomex., 1 de junio de 2026.- Estalló la polémica en la comunidad de Santa María de Guadalupe en el municipio de Ixtlahuaca luego de que el pozo 147, entregado el pasado mes de marzo, causara enfermedades gastrointestinales y cutáneas entres los habitantes, además de la muerte de al menos siete borregos. Vecinos de Santa María de Guadalupe han denunciado que funcionarios municipales reconocieron, tras las quejas, que tenían conocimiento de que el vital líquido no era apto para actividades domésticas desde el mismo momento de su puesta en operación.
Esta decisión administrativa ha detonado una crisis sanitaria sin precedentes en la comunidad, dejando a decenas de familias expuestas a graves riesgos. Los habitantes señalan que es inaceptable que el gobierno local priorizara una entrega política sobre la salud pública, sabiendo que estaban suministrando un recurso contaminado que ahora ha provocado cuadros gastrointestinales, erupciones cutáneas y severas irritaciones en la piel de los ciudadanos.
Análisis biológicos comprobaron la presencia de anomalías en el agua
Ante la falta de claridad oficial inicial, los habitantes financiaron un análisis independiente con una bióloga, cuyos resultados revelaron niveles alarmantes de contaminación microbiológica y bacterias como Aeromonas media, un patógeno vinculado directamente con gastroenteritis y severas infecciones en la piel. Este reporte, presentado formalmente por los ciudadanos durante una sesión de Cabildo, desmintió la supuesta calidad del agua que la administración municipal presumió durante la puesta en marcha de la infraestructura.

Resulta indignante para la comunidad descubrir que funcionarios habrían reconocido, presuntamente, que el agua no era apta para actividades básicas desde el momento de su operación, a pesar de que el pozo fue destinado para uso doméstico. Esta negligencia ha dejado a las familias en una posición de vulnerabilidad extrema, obligando a las autoridades a intervenir finalmente ante la evidencia científica que los propios vecinos tuvieron que gestionar por cuenta propia ante la inacción inicial.
Respuesta del Gobierno de Ixtlahuaca ante la presión ciudadana
La respuesta del Ayuntamiento de Ixtlahuaca llegó solo tras la presión en el Cabildo, derivando en la suspensión temporal del pozo y la implementación de un reparto mediante camiones cisterna para mitigar la carencia de agua. María Guadalupe Díaz Avilés y su equipo de trabajo ahora supervisan la toma de nuevas muestras, un paso que llega tarde para quienes ya han padecido las consecuencias de consumir un recurso hídrico que debió ser verificado minuciosamente, antes de abrir la llave a la población.
Persiste la incertidumbre sobre cuánto tiempo durará esta medida paliativa y qué medidas tomará el gobierno municipal para reparar el daño causado a la salud de los habitantes y al patrimonio de los ganaderos locales. Mientras los nuevos resultados de laboratorio siguen en proceso, la comunidad se mantiene alerta y escéptica, exigiendo transparencia total y una solución definitiva que garantice agua segura, lejos de las improvisaciones que han marcado la puesta en marcha de este conflictivo proyecto hídrico.






