Estetoscopio político: Presupuesto para la salud
El gasto del gobierno de México en lo que se refiere a la salud es una de las asignaturas más importantes para la gestión de la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, con avances en los rubros de seguridad, empleo, ingresos y pobreza; en específico en este tema la percepción se considera aún como un pendiente del gobierno con el pueblo.
En las administraciones de Andrés Manuel López Obrador y los dos años de la Dra. Claudia Sheinbaum el gasto ha sido uno de los más grandes en la historia reciente, con lo que han intentado revertir años de abandono en la construcción de hospitales, privatización silente de los servicios y la baja formación de nuevos profesionales de la salud, privilegiando el negocio sobre el derecho humano que representa la atención médica.
Durante el sexenio de Calderón el gasto en salud como porcentaje del PIB se mantuvo alrededor del 2.5%, una cifra similar a la de años anteriores, y no logró avances significativos en indicadores como el número de médicos y camas de hospital en comparación con otros países de la OCDE. La inversión se centró en ampliar la cobertura a través del Seguro Popular.
En el sexenio de Peña Nieto, a pesar de que el gasto total nominal fue mayor que el de su predecesor, la tendencia en el Ramo 12 "Salud" fue a la baja. De acuerdo con análisis de Fundar (2018) y del IMCO (2019), basados en la Cuenta Pública y el Presupuesto de Egresos de la Federación, el presupuesto de la Secretaría de Salud sufrió una disminución real acumulada de entre 10% y 15% durante este periodo.. Estos recortes tuvieron un impacto directo en la operación de programas y en la calidad de los servicios, y se tradujeron en un aumento del gasto de bolsillo de las familias mexicanas, que llegó a representar alrededor del 41% del gasto total en salud en 2018.
Ya en el gobierno de la transformación en el sexenio del Presidente López Obrador el gasto total en salud aumentó considerablemente, más del doble que en el sexenio de Calderón. Este incremento se reflejó en el Ramo 12, que tuvo un crecimiento notable a partir de 2021.
En números: Felipe Calderón gastó 1.66 billones de pesos; Enrique Peña Nieto 2.48 billones de pesos; Andrés Manuel López Obrador 3.59 billones de pesos (esto sin considerar la inflación), estas cifras cobran sentido cuando el sistema de salud pasó de formar 6 mil 300 médicos y médicas especialistas en 2008; entre 6 y 8 mil en 2012, a egresar 18 mil 962 en 2018.
Para la infraestructura hospitalaria, el calderonato incrementó 5,308 camas censables; durante el peñato, 3,906; y para finales del sexenio de López Obrador se habían creado 7,404 camas nuevas, dejando pendientes proyectos que ha venido concluyendo la actual administración. Durante los dos primeros años de la Dra. Claudia Sheinbaum se han puesto en operación 9,139 espacios hospitalarios, según datos de la Secretaría de Salud (Informe de Infraestructura Hospitalaria 2026). De estos, una parte corresponde a obras inconclusas heredadas del sexenio anterior y otra a infraestructura que existía pero no estaba en uso. Con lo que se observa un incremento superior al observado en los sexenios de Calderón y Peña Nieto
Con la discusión próxima a llevarse sobre el presupuesto nacional en la Cámara de Diputados se analizará e intentará dar la suficiencia técnica para seguir construyendo el segundo piso de la cuarta transformación, en el entendido que revertir décadas de saqueo, abandono y el tratamiento de un sistema público como una fuente de negocios, no se puede recuperar de la noche a la mañana, poniendo sobre la mesa nuevamente la imperiosa necesidad de una urgente reforma que permita recaudar lo proporcional al PIB para garantizar a la ciudadanía los servicios que merecen.
Por lo anterior, podríamos concluir que el sistema de salud mexicano requiere no solo más recursos, sino una transformación estructural que garantice sostenibilidad, equidad y calidad. La discusión del presupuesto en la Cámara de Diputados es una oportunidad para avanzar hacia ese objetivo, pero también un recordatorio de que sin una reforma fiscal integral y una gestión transparente, los avances seguirán siendo parciales. Por lo que se hace necesario seguir abonando en ello para lograr uno de los objetivos prioritarios de la actual administración; el de mejorar nuestro sistema de salud a fin de poder ofertar un mejor servicio en favor de las y los mexicanos.










