Estetoscopio político: ¿qué es la seguridad social?
Marco González es un psicólogo que durante muchos años dedicó su práctica profesional de manera independiente, dando clases por honorarios y alternando un consultorio por cita, durante este tiempo vivió pagando los gastos médicos, la renta y su esparcimiento de manera propia, en el tiempo neoliberal se privilegió el 'emprendedurismo' como la panacea para lograr los objetivos de vida y la realización personal; cuando tuvo la oportunidad de acceder a un empleo con seguridad social, tuvo acceso a un crédito de vivienda, vacaciones pagadas y su calidad de vida por fin se asemejó a la que un profesionista debe aspirar por el fruto de su trabajo con educación universitaria debe merecer.
En México, casi 3 millones de profesionistas trabajan sin seguridad social ni prestaciones laborales en la economía informal, estos carecen de acceso a la salud, incapacidades laborales, prestaciones económicas como ayuda por desempleo o 'dote por nupcias', servicio de guarderías, deporte o esparcimiento.
La seguridad social no se circunscribe a la atención médica, sino que busca consolidar un servicio público que proteja a los trabajadores y a sus familias, garantizando estabilidad y calidad de vida; ampara los medios de subsistencia ante contingencias como enfermedad, invalidez, vejez o muerte, incluyendo el derecho a una pensión garantizada por el Estado.
Lleva a la población el deporte, la cultura y la ocupación como un servicio para el desarrollo nacional, a través de su infraestructura la Red de Teatros del IMSS es una de las redes culturales más grandes de México, con presencia en 30 estados del país mediante 38 teatros cubiertos y 33 al aire libre.
Además el Instituto cuenta con 12 unidades deportivas específicas y 123 Centros de Seguridad Social, sumando una infraestructura de más de 700 instalaciones deportivas distribuidas en todo México.
El modelo de seguridad social de Bismarck es el primer sistema moderno de previsión social creado en Alemania en la década de 1880 por el canciller Otto von Bismarck, el cual fue base para la cimentación de nuestro actual esquema y se sigue sosteniendo con la misión se proveer al trabajador de los satisfactores básicos para su desarrollo. Un sistema contributivo y de reparto que funciona mediante aportes económicos obligatorios que realizan tanto los trabajadores como los empleadores.
Esto con la visión del Lic. Ignacio Garcia Tellez por encargo del presidente Ávila Camacho, dio lugar a uno de los logros revolucionarios más tangibles de la lucha obrera campesina y popular, ya que gracias a la seguridad social millones de mexicanos pueden desarrollar sus habilidades y en ese terreno la lista no es corta pero para mencionar algunos: Felipe Muñoz Kampas 'El Tibio', nadador; María José Alcalá, clavadista; Carlos Girón, clavadista; Jesús Mena, clavadista; Fernando Platas, clavadista; Amalia Pérez, halterofilia; Carlos Sansores, taekwondoín; Blajaith Aguilar, entrenadora de la selección nacional de gimnasia rítmica, todos con formación en el IMSS.
Moisés decía en el antiguo testamento: “No solo de pan vive el hombre”, cobra sentido en que el ser humano necesita de todos los factores para que pueda vivir plenamente y es ahí donde la seguridad social brinda ese apoyo que se construye de manera colectiva y solidaria para que alcancemos la plenitud.
La seguridad social no es un privilegio, ni una concesión del Estado; es un derecho conquistado por décadas de lucha colectiva y un pilar ético de cualquier sociedad que aspire a la justicia. Detrás de cada crédito de vivienda, de cada pensión, de cada consulta médica o función de teatro hay una apuesta por la dignidad. Pero también hay una advertencia: cuando debilitamos la seguridad social, no solo recortamos presupuestos, sino que amputamos posibilidades de futuro a millones de personas. Marco González no es un caso aislado; es el reflejo de una generación que ha visto cómo el 'emprendedurismo' sin red de protección se convierte en sinónimo de precariedad. Por eso, defender y fortalecer el IMSS y el ISSSTE no es un acto de nostalgia revolucionaria, sino de inteligencia social: porque un país que cuida a sus trabajadores es un país que siembra estabilidad, creatividad y esperanza.
Hoy en día el IMSS y el ISSSTE representan ese asidero para el pueblo. Celebramos que no se trata solo de instituciones de salud, sino también de espacios que fomentan el deporte, la cultura y el desarrollo humano. Como bien dijo Flores Magón: “el pueblo tiene derecho a vivir y ser feliz”; y la seguridad social, con sus aciertos y desafíos, sigue siendo una de las herramientas más poderosas para hacer realidad esa frase. Sigamos construyendo, desde la conciencia y la participación, un sistema más justo, incluyente y humano.






