Exigen agua en Chimalhuacán: 4 meses sin agua y gobierno ausente
CHIMALHUACÁN, Edomex., 3 de febrero de 2026.- Vecinos de la colonia Santa Elena, en Chimalhuacán llevan más de cuatro meses sin agua potable en sus hogares, situación que ha profundizado la crisis social y sanitaria en esta zona del oriente del Estado de México (EMX), sin respuestas claras de las autoridades municipales ante el reclamo ciudadano.
Pipas privadas y precios inalcanzables
Con el corte de agua prolongado, familias han tenido que recurrir a pipas privadas para abastecerse: el precio de una pipa de 10 mil litros se cotiza en dos mil pesos o más, un costo que equivale al ingreso total promedio de una semana de trabajo de los sectores más pobres, haciendo imposible el acceso al recurso básico para quienes viven con salarios mínimos o informales.
Críticas por mala gestión del organismo hídrico
Vecinos y activistas acusan al Organismo Descentralizado de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (ODAPAS) de una gestión deficiente e insuficiente, con respuestas tardías, falta de mantenimiento efectivo y priorización de zonas sobre otras, lo que consideran una muestra de abandono gubernamental.
Protestas y movilizaciones crecientes
Las quejas sociales han escalado: en octubre y noviembre de 2025, habitantes de varias colonias chimalhuaquenses se manifestaron frente a oficinas de ODAPAS, bloquearon vialidades y exigieron la normalización del servicio, denunciando que miles de hogares llevan semanas e incluso meses sin agua en sus llaves.
Datos estadísticos que evidencian el problema
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), más del 35 por ciento de los hogares en Chimalhuacán reportan irregularidades en el suministro de agua, una cifra entre las más altas de la región del Valle de México y reflejo de una crisis estructural del servicio público.
Fallas de infraestructura y pérdidas del vital líquido
La crisis no solo es de desabasto: este año también se reportó una megafuga de agua potable sin atención oportuna, evidenciando problemas de mantenimiento y desgaste en la red hidráulica, mientras el desperdicio de agua potable agrava la escasez en un municipio con carencias crónicas.
Un problema que va más allá de Chimalhuacán
La situación local se inscribe en una crisis más amplia: en México una proporción significativa de hogares no recibe agua de forma continua, y un número importante de residentes urbanos enfrentan cortes frecuentes o servicio irregular, lo que pone en evidencia fallas en la planificación, inversión y gestión del agua a nivel municipal y nacional.
Consecuencias sociales y sanitarias
La falta de agua potable impacta directamente la higiene, la salud pública y la vida cotidiana: sin un suministro regular, las familias de Chimalhuacán se ven forzadas a racionar el agua para lo esencial, exponiéndose a riesgos sanitarios y efectos negativos en el bienestar general, mientras las autoridades locales permanecen incapaces de ofrecer soluciones estructurales.










