Fortalece UAEMéx acciones para detectar vulnerabilidad en jóvenes
TOLUCA, Edomex, 10 de septiembre de 2026.- Desde 2010, en el Estado de México (EMX) los casos de suicidio se han duplicado; es por ello que es una obligación fortalecer las estrategias de prevención, particularmente entre las juventudes.
En la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), cuando se habla de salud mental, se hace con responsabilidad, sensibilidad y respeto, particularmente cuando se trata de historias que involucran a integrantes de su comunidad.
Por ello, en el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora este 10 de septiembre, Mariana Ortiz Reynoso, secretaria de Extensión, Vinculación y Promoción de la Empleabilidad de la Autónoma mexiquense, destaca que preservar la vida es una responsabilidad colectiva y que el suicidio, como problema de salud pública, puede prevenirse.

Es una prioridad
Ortiz Reynoso comenta que la prevención del suicidio comienza mucho antes de una crisis: implica aprender a escuchar, reconocer señales de alerta, fortalecer las redes de apoyo y acercar ayuda profesional a quienes la necesitan.
Explicó que durante el periodo 2025A, en la UAEMéx mil 418 estudiantes utilizaron el servicio de orientación psicológica; de ellos, 172 presentaron indicadores críticos de ansiedad o depresión y en 13 casos se identificó posible conducta suicida.
La tarea, explicó, no corresponde únicamente a quienes enfrentan una crisis. También involucra a las instituciones, las familias, las amistades y a la comunidad en general, mediante la construcción de entornos donde hablar de lo que se siente no sea motivo de vergüenza y pedir ayuda sea entendido como una muestra de fortaleza.

Una historia en cada caso
La docente subrayó que detrás de cada caso existe una historia que no puede reducirse a una sola explicación. Los problemas de salud mental responden a factores diversos —psicológicos, sociales, culturales, biológicos y ambientales— y no es responsable establecer relaciones automáticas entre una circunstancia personal y una conducta suicida.
Señaló que la difusión de aspectos de su historia personal, particularmente aquellos relacionados con su entorno familiar, puede conducir a conclusiones que no necesariamente corresponden con la realidad.
El llamado es, sobre todo, a la sensibilidad. En momentos de duelo, consideró, la prioridad debe ser respetar a quienes atraviesan la pérdida, acompañarlos y preservar la memoria de quien falleció, antes que buscar explicaciones o establecer vínculos que no están sustentados.

No estigmatizar
Abundó que prevenir también significa no estigmatizar, no etiquetar y no convertir las circunstancias personales de alguien en explicaciones apresuradas. En este sentido, en la universidad, la Política Institucional de la Universidad Cuidadora coloca la salud mental como uno de sus ejes fundamentales. A través de sus servicios de orientación psicológica y atención multidisciplinaria, busca detectar situaciones de vulnerabilidad, brindar acompañamiento oportuno y, cuando es necesario, canalizar a servicios especializados.
Reconoció además que persiste una brecha importante en la búsqueda de atención psicológica entre hombres y mujeres. En la Universidad, dijo, la diferencia ronda 45 por ciento, debido en parte a barreras culturales que pueden llevar a algunos hombres a postergar la búsqueda de ayuda hasta que los problemas se agudizan.






