Genera el futbol diversas emociones psicológicas
TOLUCA, Edomex, 9 de junio de 2026. ¿Alguna vez ha pensado qué ocurre en nuestro cerebro al ver un partido de futbol?, ¿por qué la derrota nos cuesta tanto procesarla y la felicidad por la victoria es efímera?, ¿cómo podemos manejar las emociones a lo largo del juego para que éstas no se desborden con tintes violentos, como a veces sucede en los estadios o cuando los fanáticos atacan lo primero que tienen a la vista, usualmente la televisión?
A dos días de que arranque la Copa del Mundo 2026, a celebrarse en México, Estados Unidos y Canadá, un experto de la Facultad de Medicina de la UNAM habló de los efectos psicológicos y de las diversas emociones que se mezclan al ver futbol, especialmente en un evento de esta trascendencia.

Desfogue de sentimientos
Víctor Manuel Rodríguez Molina, del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la UNAM, explicó que el futbol suele ser un desfogue de sentimientos. Los humanos tenemos un circuito de recompensa que se activa con experiencias placenteras. En el caso del futbol, este circuito se nutre cuando nuestro equipo gana; sin embargo, si se marca un penal, ocurre una expulsión o se pierde, el circuito decae.
“Tenemos diversas emociones mezcladas en el juego y a la vez secretamos sustancias químicas que nos producen placer, como las endorfinas”, comentó.
Se pierde la razón
No todo es felicidad o sentimientos positivos. De acuerdo con el especialista, un partido de futbol también puede provocar sensaciones negativas. Ejemplo de ello fue lo ocurrido el 5 de marzo de 2022, cuando se enfrentaron aficionados de Querétaro y Atlas.
“Vienen los sentimientos de impotencia y de tristeza, pero también la ira, y esto combinado puede desembocar en agresiones a otras personas u objetos. Cuando permitimos que los sentimientos negativos nos dominen, decimos que la emoción se transformó en una conducta. Pero siempre hay un freno que pone el lóbulo frontal. Sin embargo, a veces puede pasar a mayores y surge esa violencia que expresa una falta total de control de nuestras emociones. Aquí ya estaríamos hablando de un escenario patológico, porque violentar a otro no es algo normal”, indicó.
Victoria efímera, derrota sufrida
Contrario a lo que se piensa, para el fanático del futbol, celebrar una victoria es algo efímero, mientras que la derrota suele ser difícil de digerir y se buscan múltiples razones para entenderla.
De acuerdo con Rodríguez Molina, esto ocurre porque al perder nuestro equipo sentimos una pérdida personal:

“La derrota nos afecta porque pensamos: ‘Entonces mi equipo no es tan bueno como yo creía’. Ese pensamiento nos confronta con vivencias personales. Porque esperabas el triunfo de tu equipo y no lo tuviste. En estos casos, esto no se da de forma espontánea o exclusivamente por el partido, sino que esas personas ya tienen antecedentes patológicos importantes, y ver que su equipo perdió es el detonante”, concluyó.










