Hunde Blanca Osorio a Acolman: violencia y drenajes colapsan al pueblo
ACOLMAN, Edomex., 6 de abril de 2026.- La inseguridad ha tomado las calles de Acolman bajo la mirada impotente de una administración rebasada. En menos de 24 horas, el municipio registró dos hechos violentos que dejaron como saldo dos personas sin vida. Los ataques han generado una intensa inconformidad y señalamientos a que la estrategia de seguridad de la alcaldesa Blanca Guadalupe Sánchez Osorio es inexistente en los puntos críticos de la demarcación.
Sangre en las calles acolmenses
El primer homicidio ocurrió la tarde del domingo, seguido de otro hallazgo violento la mañana de este lunes. Estos hechos no son aislados; de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el robo con violencia y los delitos contra la vida han mostrado una tendencia preocupante en la región. La falta de patrullaje efectivo mantiene a los ciudadanos en un estado de vulnerabilidad constante mientras la delincuencia gana terreno.
Emergencia sanitaria en La Zapata
A la crisis de balas se le suma una emergencia de infraestructura que asfixia a las familias. Habitantes de la colonia La Zapata denunciaron que el sistema de drenaje ha colapsado nuevamente, inundando calles con aguas negras. A pesar de los múltiples reportes, el organismo Odapasa ha ignorado las contingencias, dejando que los focos de infección crezcan frente a los hogares mexiquenses sin que nadie mueva un dedo.
Nepotismo y fallas en Odapasa
La indignación ciudadana apunta directamente a la dirección de Odapasa. Vecinos argumentan que la eficiencia del organismo cayó en picada desde que la administración fue entregada a un “amiguito” del grupo político de los Cortes. Se señala que este funcionario se mantiene en el cargo solo por su cercanía con el diputado del distrito, priorizando los favores políticos sobre la capacidad técnica necesaria para operar el sistema hídrico municipal.
Abandono total de los servicios públicos
Pero el drenaje no es el único mal que aqueja a Acolman. La administración de Blanca Osorio enfrenta severas críticas por el abandono en la recolección de basura y el alumbrado público deficiente en comunidades rurales. Calles en penumbras y acumulamiento de desechos en esquinas se han vuelto el paisaje cotidiano, lo que a su vez facilita la comisión de delitos. El municipio luce sucio, oscuro y descuidado, reflejando una parálisis operativa alarmante.
Burocracia ineficiente y falta de atención
El hartazgo de los vecinos de Acolman también se debe a la mala atención en las oficinas gubernamentales. Ciudadanos reportan que realizar trámites básicos se ha vuelto un calvario de horas y malos tratos por parte de funcionarios que parecen más preocupados por la grilla política que por servir. Esta deficiencia administrativa ha frenado la inversión local, dejando a la demarcación rezagada frente a municipios vecinos que sí muestran avance en digitalización y atención ciudadana.
Un llamado urgente al Estado y a Morena
Ante la parálisis municipal, los ciudadanos han extendido un llamado al Gobierno del Estado de México (EMX) y a la bancada de Morena para que intervengan. Se requiere una auditoría técnica a Odapasa y un refuerzo inmediato de la Secretaría de Seguridad estatal. Acolman no puede seguir siendo el rehén de una administración que tolera la mediocridad de su gabinete mientras la paz, la salud y la dignidad de sus habitantes siguen en caída libre.






