Hunde Ricardo Moreno a Toluca en inseguridad y rezago de infraestructura
TOLUCA, Edomex., 10 de agosto del 2026.- Mientras una encuesta coloca al presidente municipal Ricardo Moreno Bastida con 67.5 por ciento de aprobación, en las calles de Toluca entre los ciudadanos hay miedo a que alguien los asalte o que un día caigan en un bache por los problemas de infraestructura que persisten desde hace más de dos años y que nadie ha podido arreglar.
Aunque los números favorecen al edil toluqueño, en esta capital mexiquense todavía hay personas que denuncian abandono institucional, crisis de inseguridad y, sobre todo, a un presidente municipal ausente concentrado en posicionar su imagen para que su partido le conceda su reelección o al menos lo incluya en un nuevo puesto a elección popular.

Ocho de cada 10 toluqueños se sentían inseguros
La inseguridad representa otro contraste entre el discurso oficial y la percepción ciudadana. El gobierno de Moreno asegura que los delitos de alto impacto disminuyeron 40.16 por ciento durante el primer cuatrimestre de 2026. Sin embargo, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó que 80.7 por ciento de la población del área urbana de Toluca se sentía insegura en diciembre de 2025.
A ello se suma la llamada cifra negra, es decir, los delitos que no son denunciados o de los que no se inicia una carpeta de investigación, por lo que las estadísticas oficiales no necesariamente reflejan la totalidad de los hechos que afectan a la población. Así, aunque la administración puede presumir una reducción en determinados indicadores, la sensación de inseguridad entre los tolqueños continúa siendo uno de sus principales pendientes.
A este escenario se suma la controversia por el proyecto para construir dos bodegas industriales de última milla en la colonia Independencia, asunto que ha exhibido las diferencias entre integrantes del Cabildo y la inconformidad de habitantes de la zona. El cambio de uso de suelo ha sido cuestionado por vecinos y por la regidora Shantall Zepeda Escobar, quien ha advertido sobre posibles repercusiones en materia de movilidad, tránsito y entorno urbano.

Aunque el gobierno municipal sostiene que el expediente debe seguir el procedimiento institucional y que se han abierto espacios para escuchar distintas posiciones, la disputa ha dejado en evidencia el choque entre la decisión de avanzar con el proyecto y la oposición de habitantes que consideran que sus preocupaciones no han recibido suficiente peso en el proceso.
Señalan autoridades de oposición una falta de diálogo y atención por parte del alcalde
La discusión también ha puesto sobre la mesa la forma en que la mayoría edilicia procesa las voces críticas dentro del órgano municipal. El Ayuntamiento anunció un procedimiento para revisar el expediente y escuchar tanto a ciudadanos que respaldan como a quienes rechazan la construcción; no obstante, la controversia persiste. Para quienes se oponen al proyecto, el debate no se limita a determinar si la propuesta cumple con los requisitos legales, sino a establecer si existe una verdadera participación de los habitantes en decisiones que pueden modificar las condiciones urbanas de su entorno. Contar con los votos suficientes para aprobar un dictamen puede resolver una sesión de Cabildo, pero no necesariamente el conflicto político y social que queda fuera del salón de sesiones.
Mientras tanto, los porcentajes pueden mostrar una fotografía favorable para Moreno Bastida, pero los baches, la percepción de inseguridad y los conflictos urbanos siguen formando parte de la realidad cotidiana de Toluca.










