Ignora Atlacomulco leyes de la FIFA y pasan la inauguración del Mundial
ATLACOMULCO, Edomex., 11 de junio de 2026.- El Ayuntamiento de Atlacomulco, encabezado por Nicolás Martínez Romero, decidió olvidarse de las reglas y organizar la transmisión pública de la inauguración del Mundial 2026 y el debut de la Selección Mexicana este jueves. El evento se dio a cabo desafiando abiertamente los lineamientos de la FIFA, organismo que exige permisos especiales y derechos de transmisión para eventos masivos, los cuales la autoridad local decidió ignorar al no tramitar las autorizaciones necesarias para exhibir los encuentros.
Para el gobierno de Atlacomulco las normas internacionales de propiedad intelectual y los protocolos de la justa deportiva quedaron en segundo plano. Mientras el Estado de México (EMX) cuenta con 14 sedes oficiales debidamente avaladas para ser puntos de encuentro, Atlacomulco optó por la vía de la informalidad, colocando a la autoridad local en una situación de riesgo ante posibles sanciones por parte del máximo organismo del futbol mundial.
Vecinos de Atlacomulco se unieron a la fiebre de la Copa del Mundo
Miles de habitantes de Atlacomulco se dieron cita en el lugar habilitado por el gobierno municipal, donde el ambiente de euforia eclipsó cualquier consideración legal sobre la falta de permisos. La gran asistencia fue aprovechada por la propia administración para promocionar el evento, ya que, lejos de ser discretos, presumieron a través de sus redes sociales oficiales fotografías y videos de la plaza abarrotada, celebrando la convocatoria masiva mientras el balón rodaba en la pantalla.

Los posts en los perfiles digitales del Ayuntamiento mostraban a una multitud coreando los goles de la Selección Mexicana, convirtiendo la plaza en un punto de reunión que, bajo los estándares internacionales de la FIFA, opera fuera de toda legalidad. Esta exposición mediática por parte del propio gobierno local parece confirmar que la prioridad fue la imagen política y la inmediatez de la fiesta, descuidando completamente la responsabilidad que implica organizar una actividad de este calibre bajo el amparo de una marca global.
Resalta falta de seriedad del ayuntamiento de Atlacomulco
Los funcionarios municipales parecen haber apostado todo a la pasión futbolística, confiando en que el respaldo popular será suficiente para justificar la omisión de los trámites legales. Al ignorar las restricciones que rigen el torneo, el gobierno de Martínez Romero no solo se pone en la mira de los organismos reguladores, sino que también deja en entredicho la capacidad de gestión y el respeto a la legalidad que debe caracterizar a un ayuntamiento frente a eventos de relevancia global.
Las familias que acudieron a la plaza pública se vieron envueltas en una actividad que carece de respaldo jurídico, un detalle minimizado por los organizadores. La ‘fiebre mundialista’ funcionó aquí como una excusa para evadir los procesos administrativos, demostrando que en Atlacomulco la consigna del día fue pasar por alto las reglas, sin importar las posibles repercusiones legales que este desacato institucional podría traer para el municipio.










