Informes y promiscuidad política
Para los que se mantienen firmes a sus ideales
A pesar de que faltan más de 30 días para que se cumpla el primer año de ejercicio de los presidentes municipales, se llevarán a cabo sus informes.
Muchos presidentes y presidentas, sinceramente no sé qué van a informar, otros aprovecharán la oportunidad para decir que han traicionado a su grupo primigenio.
Quienes están interesados en que el mapa político se mueva en el Estado de México (EMX), andarán de plácemes por toda la entidad. “Quesque mandando mensajes entre líneas”.
La promiscuidad política, será no solo entre partidos; ahora vemos regidores, regidoras, síndicos y síndicas que pasan sin ningún recato del PRI, MC o del PAN a Morena.
Cuando la población les dio su voto, se los dio para que representaran el programa político de su partido, no para que fueran de chapulines a otro.
Muy sencillo, los regidores de MC y del PAN que se pasan con los guindas, están traicionando al electorado y a la democracia. Es más, se están traicionando a sí mismos.
De los panistas no nos extrañamos, ya que muchos de ellos a través de su dirigencia estatal tienen acuerdos en lo oscurito con el gobierno morenista, "dicen".
Un poco de memoria, hacia el año 2000 con el triunfo de Vicente Fox Quesada, el panismo mexiquense creció por toda la entidad; incluso se pensó que el siguiente paso era que el estado se pintara de azul.
Esto jamás sucedió, porque varios diputados locales panistas se declararon independientes, con lo que le dieron la mayoría en el congreso a Arturo Montiel, exgobernador priista del estado.
Después ganaron una serie de municipios conocidos como el corredor azul, entre los que destacan Tlalnepantla y Naucalpan, incluso llegaron a ganar Ecatepec y Tultitlán.
Sin embargo, sus gobiernos son recordados más por la picaresca política "el alcalde actor"; "el alcalde que más ganó dinero" y cosas de ese tipo.
Por lo que no se extrañe que siempre el PAN mexiquense le haga el juego sucio al partido gobernante, llámese PRI o Morena.
Por otro lado, la conducción política de la entidad más grande del país siempre ha sido una gran tentación para cualquiera que la ejerza, peleas debajo de la mesa para ver quién manda por encima del gobernador o la gobernadora. No importa que arrasen a sus propios compañeros de partido.
Esto nos recuerda las campañas de legendario Pirro allá por el 282 A.C., que logró vencer a los romanos al frente de una falange griega.
Quién al ser felicitado por unos oficiales comentó: "otra victoria como esta y estamos perdidos". Así las cosas, en la política, "quién gana no puede ganar todo"; y "quién pierde no lo pierde todo".
Solo algunos absolutistas, limitados y torpes, quieren ganar las batallas en los primeros días. Estas tardan.
Ahora que seguimos con esta reflexión, comentaremos que la lealtad es un valor muy muy escaso en política. Qué abunda más la ingratitud y la traición, a lo largo de la historia hay varios traidores y traidoras: Judas, Bruto y Yolanda Saldívar, por citar algunos.
Sin embargo, podemos decir, que los políticos tienen lealtad primero con sus electores, por los que creyeron en su programa de partido; la tienen también con su estructura política, que los apoyó en todo momento y con sus compañeros de grupo. Sin embargo, es muy fácil, traicionarlos a todos de jalón.
Si eres del PRI, PAN, de MC o del PRD o de Morena no puedes traicionar tu programa político, ni a la gente que votó por ti ni a la estructura que te apoyó ni mucho menos a la gente que estuvo contigo desde siempre.
Es una regla, después de la traición puedes reír, puedes estar contento, puedes festejarlo; pero al final la historia te dará el lugar que te corresponde.
Así que atentos a los shows que se vienen en los informes de gobierno y a las y los chapulines.
De Ribete
Hay varias confusiones entre la gente por las profesiones de los que se dedican a trabajar en comunicación.
No es lo mismo ser un publirrelacionista que un comunicólogo político.
Tampoco es lo mismo ser reportero de a pie, conductor de programa qué periodista con toda la línea, mucho menos un vendedor de espacios publicitarios.
Tampoco es lo mismo un analista que un columnista.
Tampoco "es lo mismo que lo mismo" diría el clásico, que nadie se crea lo que no es. Que al final la sociedad nos pone a todos en nuestro lugar.
Y como dijera el grupo de Rock Tex Tex: “Mejor me voy a escuchar rock nacional”. Bendiciones.
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