Innova FIFA la Copa del Mundo 2026: nueva regla cambiará el Mundial
TOLUCA, Edomex., 9 de diciembre de 2025.- La FIFA anunció que la Copa del Mundo 2026, a disputarse en México, Estados Unidos y Canadá, implementará pausas de hidratación de tres minutos a los 22 minutos de cada mitad, sin importar temperatura, sede o estadio. La modificación marca un cambio estructural en el manejo del tiempo efectivo y en la programación televisiva.
Origen del cambio: calor extremo y presión de las emisoras
El ajuste se hizo público tras una reunión informativa donde participó Manolo Zubiría, director del torneo, en un encuentro con cadenas globales de transmisión. La FIFA reconoció que la pausa a los 22 minutos vuelve los partidos más predecibles en duración, lo que beneficia a las televisoras. No obstante, aclaró que los árbitros tendrán flexibilidad si ocurre una lesión o interrupción poco antes de la marca establecida.
Contexto climático: el precedente del Mundial de Clubes
El cambio surge después de que el calor y la humedad afectaron visiblemente el desempeño de los jugadores en el Mundial de Clubes 2025 celebrado en Estados Unidos. Durante ese torneo, la FIFA redujo de emergencia el umbral para activar pausas de enfriamiento y distribuyó más puntos de agua alrededor del campo. Según el sistema WBGT (Wet Bulb Globe Temperature), la organización solía activar descansos por encima de los 32°C, cifra que ahora queda obsoleta con el nuevo protocolo universal.
Historial de polémicas por clima extremo
Las pausas por calor no son nuevas: en 2014, ante temperaturas superiores a los 30°C en Brasil, un tribunal ordenó a la FIFA hacer obligatorias las pausas sugeridas o enfrentar multas económicas. Estudios de la Universidad de Portsmouth indican que el rendimiento aeróbico de futbolistas profesionales disminuye hasta 16 por ciento en escenarios de humedad alta, un factor crítico para sedes como Houston, Guadalajara o Miami.
Impacto en el ritmo de juego y estrategia técnica
Expertos anticipan que las pausas modificarán la dinámica de los encuentros, permitiendo microajustes tácticos, recuperación muscular y reposicionamiento defensivo. Analistas señalan que este cambio podría aumentar la intensidad del juego posterior a cada reanudación, similar a lo observado en torneos con ‘cooling breaks’ entre 2020 y 2022.










