¡CARNICEROS DE AYER, SON LAS RESES DE HOY!

Ricardo Alemán

​Aquí lo dijimos el 10 de mayo de 2018, a dos meses de la elección presidencial que llevó al poder a López Obrador.

​En el Itinerario Política de esa fecha, despedida de Milenio –titulado “¡Gracias!”–, dijimos que, en el partido de AMLO, entre medios y periodistas vinculados a su causa, “habrá fiesta” por la persecución fascista contra Ricardo Alemán, uno de los mayores críticos de Obrador.

​Y concluimos así: “¡Que siga la fiesta, total, los carniceros de hoy serán las reses de mañana!”. “Al tiempo”.

​Y, en efecto, implacable, el tiempo nos dio la razón.

Hoy son tendencia los gritos de los carniceros de ayer, cuando van al matadero de la persecución mediática, orquestada por el gobierno de AMLO.

​Lo simpático, sin embargo, es que “las matonas redes” que ayer usaron AMLO y su claque para linchar a Ricardo Alemán –en la persecución más demencial contra un periodista mexicano–, hoy se han vuelto contra el propio Obrador –convertido en presidente–, y contra sus aplaudidores de ayer.

​Así, el primero en lloriquear por la rudeza de las redes, supuestamente lanzadas en su contra, fue el propio Obrador, quien antes de llegar al poder y en los primeros meses de la “luna de miel” no se cansaba en elogiar a “las benditas redes”.

​Pero las redes pasaron de “benditas”, a “malditas”, ya que, al cumplir 18 meses de gobierno, López lloriqueó de un linchamientomediático, local e internacional, supuestamente “aceitado” por las mismas redes sociales.

​Luego, la “matona persecución en redes” alcanzó a santones de Morena, a reputados aplaudidores a sueldo y, sobre todo, a no pocos intelectuales y opinantes que se vendieron por un plato de lentejas.

​Las jaurías babeantes de las redes alcanzaron y ridiculizaron a Obrador y a sus cercanos; a “Juanito” Ackerman, a Irma Eréndira Sandoval, Epigmenio Ibarra, Jenaro Villamil, Carmen Aristegui y… casi todas las “mujeres y loshombres” del presidente y sus periodistas e intelectuales orgánicos.

​Y todos ellos, desde el presidente hasta el más hereje de sus seguidores, hoy lloriquean por la maldad de las redes; engendro que le permitió a Obrador llegar al poder y que hoy, paradójicamente,puede ser su tumba.

​Y es que la realidad y el tiempo no perdonan.

​Por eso recordamos algunas líneas del Itinerario Político de aquel 10 de mayo de 2018, cuando nos despedimos de Milenio. Así lo dijimos.

​“Detrás del linchamiento contra Ricardo Alemán está la mano de Morena –lo hemos probado–; el partido más interesado en callar nuestra voz y la de todos aquellos que han advertido sobre el peligro que significa para la democracia la eventual llegada al poder de López Obrador.

​“Lo preocupante del caso es que los incitadores del linchamiento en mi contra son los mismos que se dicen de izquierda; aquellos que, en los años 60, 70 y 80 cuestionaban –por ejemplo–, el golpe a Excélsior, a El Día; los que gritaban contra la “prensa vendida”; los que acusaban a los gobiernos de Díaz Ordaz, Echeverría y López Portillo, de represores, censores y violadores de la libertad de expresión; que exigían el derecho a disentir y criticar.

​“Y es que aquellos que lincharon a Ricardo Alemán, que pidieron su cabeza en la plaza pública, que a tuitazos exigieron su despido de Televisa, de Canal 11 y de Milenio, son los modernos Torquemada, los nuevos Díaz Ordaz, la versión moderna de Luis Echeverría…

​“En el fondo, los que lincharon a Ricardo Alemán les avisan a todos los mexicanos lo que será el trato con los críticos, en un gobierno de Morena; el que se atreva a disentir será linchado. Por eso, desde hoy, muchos ya les temen.

​“Pero hoy pueden presionar para que Ricardo Alemán sea despedido de todos los medios posibles,pero, en el fondo, van contra libertades fundamentales de todos los ciudadanos; van contra la libertad de expresión.

​“No callan a Ricardo Alemán –al que no callarán–; cancelan las libertades y la democracia mexicana toda.

​Y si hoy nos difamaron y calumniaron, si fueron capaces de un montaje monstruoso como el que hizo recular a Televisa y puso en peligro la marcha de Milenio –por las presiones de dentro y fuera–, mañana será cualquier otro crítico de Morena y pasado mañana será tal o cual medio, empresa o institución mediática. Las experiencias cubana y venezolana, entre otras, nada han enseñado.

​“Hoy habrá fiesta en Morena, festejarán que Ricardo Alemán pierde otro espacio gracias a su exitoso linchamiento, gracias a que desde el alba empezó la persecución de los críticos y la aniquilación de la crítica en el gobierno de AMLO.

​“Y habrá fiesta en redacciones y entre colegas que brindarán por la victoria del odio y la intriga, en los polarizados tiempos electorales.

​“¡Qué siga la fiesta…! ¡Total, los carniceros de hoy serán las reses de mañana!

​“Al Tiempo”. Fin de la cita.

​¿Teníamos o no razón? Hoy lloriquean los carniceros de ayer, convertidos en las reses que van al matadero, por atreverse a pensar, a disentir, a cuestionar al nuevo rey, a López Obrador.

​Al tiempo.