TEXCOCO, EDOMEX., 24 de octubre del 2016.- La introducción de nuevos edulcorantes y la falta de investigación, ponen en riesgo la producción de caña de azúcar en el país; aseguraron investigadores de la Universidad Autónoma Chapingo durante el simposium denominado “Impacto de la sustitución del azúcar de caña por edulcorantes de alta densidad en México”, realizado en el auditorio del Centro de Investigaciones Económicas Sociales y Tecnológicas de la Agroindustria y la Agricultura (Ciestaam).

Alberto Santillán Fernández señaló que en el país se producen entre 5.6 y 6.3 millones de toneladas de azúcar en una superficie de 800 mil hectáreas. Sin embargo, a pesar de que la superficie sembrada ha incrementado, la producción ha disminuido. Al respecto, señaló que en los años noventa el mercado era del azúcar, sin embargo, hoy ese mercado se ha desplazado en un 41 por ciento, es decir, hoy ocupa sólo 59 por ciento, el restante es para edulcorantes sintéticos en su mayoría.

Un ejemplo de ello es que se importa la mayor parte del jarabe de fructuosa de maíz, más de un millón de toneladas. Ello trae consigo un problema muy fuerte para la salud, ya que México es el principal consumidor de refresco, que ya no es endulzado con azúcar, sino con edulcorantes sintéticos. Eso además ha provocado que nuestro país ocupe los primeros lugares en obesidad, diabetes e hipertensión.

Otro problema que enfrenta la industria es que del 2000 a la fecha se cerraron diez ingenios, ya que no son rentables y las tierras son ocupadas para la siembra de otros cultivos como breéis, aguacate, maíz.

Ante este panorama, investigadores de la Universidad Autónoma Chapingo señalaron que es necesario buscar mecanismos con la participación de productores, industriales, gobierno e investigadores para la diversificación de productos con la caña de azúcar.

En cuanto al sector salud se propone que exista una ley que obligue a las empresas a consignar los ingredientes en el etiquetado, para que los consumidores tengan información sobre lo que consumen, porque actualmente hay leyes muy flexibles.

 

Investigadores de Brasil, y Guatemala, el doctor Wiliam Pereira de la Universidad Federal Rural de Río de Janeiro Brasil y el doctor Luis Gerardo Molina Monterroso de CENGICAÑA, Guatemala. Señalaron que “por la seguridad de la industria de la caña es necesario diversificar su producción”.

Molina Monterroso dijo que la investigación cumple un papel fundamental en el incremento de la productividad y si no se apoya en la investigación es más difícil lograr el desarrollo”.

Por su parte, el doctor José Luis Ramiro García Chávez señaló que mientras países como Brasil, Guatemala y Colombia tienen una estructura de investigación de caña de azúcar y participación de productores e industriales muy comprometidos con el desarrollo de trabajo de investigación, en México eso se terminó de manera absurda desde hace treinta años, no obstante nuestro país fue pionero en el trabajo de investigación en la caña de azúcar, fue semillero para muchos investigadores.

“La nula investigación es el principal factor que a limitado el avance de la productividad en el campo cañero y por supuesto de la diversificación del uso de la caña para productos como etanol, polímetros, biofertilizantes y otros usos de la caña”.

Ante esta situación investigadores de México, Brasil, Guatemala coincidieron que se debe de fortalecer la investigación en varios ámbitos, en el uso y diversificación de la caña se pudiera canalizar para bioenergéticos, mejorar la productividad del campo con mejor tecnología de riego mejoramiento varietal, manejo de plagas.

En el país se cultiva en 15 estados los más importantes esta Veracruz con un 40 por ciento, en San Luis Potosí con un 10 por ciento, la parte del golfo concentra un 50 por ciento y en el occidente sobre todo en Jalisco un 10 por ciento.