El complot contra AMLO se llama competencia electoral

Gobernadores se unen ante la crisis; PRI ausente

Encuesta confirma que Del Mazo no tiene aspiraciones

Muchas veces cuando ganas una elección, al siguiente día de que tomas protesta tienes oposición en automático y, digo muchas veces, porque con Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, los partidos políticos sabían de antemano que iban a triunfar y desde antes guardaron sus recursos económicos y humanos para una mejor batalla. El complot que el presidente anuncia como si fuera un golpe de estado en su contra existe desde antes que llegara al poder y se llama competencia electoral.

Sería ilógico que los partidos políticos se quedaran cruzados de brazos ante la elección que se avecina en el 2021, su estrategia, obvio, es recuperar parte de lo perdido en las urnas y posteriormente ganar la elección a Morena en el 2024, si pueden lograr darle un revés en el 2022 a López Obrador en la consulta ciudadana, para ver si se queda o se va. También lo harán, es parte de juego electoral.

El supuesto bloque lo integran medios, empresarios, integrantes del Poder Judicial, autoridades electorales, partidos políticos, periodistas y hasta expresidentes; Obrador se equivocó en la integración del bloque, porque le faltó mencionar que mucha gente de La Mayoría Silenciosa, sin importar a qué clase pertenece, tiene en mente votar en su contra en el 2021, con la finalidad de poner contrapesos en el Congreso de la Unión.

La clase media principalmente, se siente ignorada, a pesar de que son quienes sostienen el país, Obrador se ha olvidado de ella, no atiende sus problemas, esperaban decisiones más acertadas con respecto a las necesidades del país y respeto a las reglas e instituciones que con tanto trabajo cimentaron en décadas.

El presidente Andrés Manuel López Obrador se olvida que ya no es oposición, ahora es gobierno y tiene que defender su mandato (digo lo ha hecho, pero sólo con saliva), ahora lo debe hacer con acciones de gobierno, buenas decisiones incluso con política, algo de lo que ha carecido.

Tiene tiempo y muchos ases bajo la manga, sin duda, pero sólo para la contienda electoral, porque para entregar buenos resultados, no lo creo, sus yerros son su peor carta de presentación de cara a las elecciones, cosa que los opositores aprovecharán.

Siendo sensatos y fuera de apasionamientos partidistas o simpatías, sus decisiones han dejado mucho que desear y es necesario crearle contrapesos en la Cámara de Diputados federal, mínimo para que se vea obligado a generar consensos con otros partidos políticos.

Veremos que dice La Mayoría Silenciosa en el 2021, ¿le echa en cara con votos su fracaso o lo aguanta hasta el 2024?

En México

Utilizando la bandera de la pandemia del Covid 19, gobernadores de ocho entidades del país pidieron diálogo para solucionar la crisis de salud y la reactivación económica en sus estados, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Michoacán, Durango, Jalisco, Colima y Guanajuato, están claros que son oposición y el presidente López Obrador, no tiene ningún interés en ayudarlos para sacar adelante los problemas en sus demarcaciones, de hecho, son atacados, como ya quedó demostrado con Enrique Alfaro.

La unión de los mandatarios los ayuda, en primer lugar, a reactivar la economía en sus estados, pero los protege de los embates que sufrirán de cara a las elecciones del 2021; Obrador no tiene consideraciones con los estados, no tiene intención de llevar a cabo grandes obras en sus territorios y eso perjudica la creación de empleos, por tanto, dificultará la recuperación económica.

Llama mucho la atención que dentro del bloque no se encuentren los principales gobernadores del PRI: Alfredo del Mazo, Claudia Pavlovich, Omar Fayad, Carlos Joaquín González, entre otros, probablemente tengan un acuerdo con López Obrador, mismo que no lo salvará de sus embates llegado el momento de la competencia electoral.

En el Estado de México

Luego de conocer los resultados de la encuesta de Consulta Mitofsky, La Mayoría Silenciosa entiende que Alfredo del Mazo es el primer gobernador el Estado de México que, en mucho tiempo, no tiene más aspiraciones que terminar su mandato. Ya que ocupa el puesto número 30 de 32, situación que ha sido una constante durante todo su mandato.

Lejos quedaron aquellos tiempos en donde por el simple hecho de ser gobernador mexiquense, se volvían aspirantes presidenciales en automático, actuaban en consecuencia, tenían liderazgo al interior de su partido, incluso, cuando fueron oposición tenían liderazgo político en el país.