La Pastoral Social y la Paz
La Iglesia Católica a través de sus obispos y sacerdotes contribuyen a la paz en México, no es ningún secreto que ya sea que por confesión o por trabajo pastoral social, saben de los problemas que vive el pueblo de México y tratan de dar respuesta.
Ellos cada domingo y entre semana cuando recorren sus comunidades -los que sí trabajan claro-, se enteran de primera mano de los problemas existentes en el territorio nacional.
Ellos son los que dan el último adiós a los difuntos que van a dar a los panteones o que serán incinerados, tristemente sabemos que muchos de ellos son víctimas de la violencia que azota el país. “Manejan otros datos”.
Más del 80 por ciento de la población en México sigue siendo católica, por eso los llamados de los gobiernos a las iglesias recalan más en la Católica.
En esta semana, en el recinto ferial de Texcoco, tomó posesión como nuevo obispo de esa diócesis, Carlos Enrique Samaniego López (Ciudad de México, 1973).
Ahí ofreció su apoyo y unidad al gobierno en sus tres órdenes para lograr la paz en el país esto a nombre de la jerarquía católica; llamó a trabajar "a favor de la paz la educación y la salud y todo aquello que promueve el desarrollo del ser humano sobre todo de los vulnerables".
Al evento acudió monseñor Francisco Javier Acero Pérez, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México, quien también lo secundó, y dijo que la iglesia debe ser parte de la recuperación de la paz.
Al evento acudieron, políticos gobernadores, presidentes municipales y las dos senadoras del Estado de México de Morena, Sandra Falcón y Mariela Gutiérrez Escalante, esta última hizo un llamado para apoyar el Plan Michoacán de la presidenta Claudia Sheinbaum, sobre todo por la vecindad que tiene el Estado de México (EMX) con esa entidad, que se ha visto azotada por una ola de violencia.
No hubo comunicados oficiales ni posicionamientos por este encuentro, quizá por el temor de ser observados por el Estado Laico.
Sin embargo, los tiempos que se viven en el país, demandan la suma de todos los esfuerzos.
Del otro lado del Valle de México, en la Casa Lago en Cuautitlán Izcalli se lleva a cabo la CXVIII Asamblea Plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) esto del 10 al 14 de noviembre, bajo el lema "Familia y Paz: vocación y camino del Evangelio".
Ahí fueron muy claros los jerarcas católicos: "la violencia no puede normalizarse. Estamos comprometidos con anunciar el evangelio de la paz, denunciar el pecado estructural y caminar con las víctimas".
El mensaje fue presentado por el monseñor Ramón Castro Castro obispo de Cuernavaca y presidente del CEM, secundado por monseñor Héctor Mario Pérez Villarreal, secretario general.
Reconocen que el mensaje fue fruto del discernimiento sinodal y de la "escucha activa", de esa que hablamos, que se recogen en las calles, en los templos y en los confesionarios.
Adelantan que es necesaria una lectura profunda y realista de la situación que se vive en México.
Y denuncian: “la violencia estructural que golpea a millones de familias: la presencia extendida del crimen organizado, las desapariciones forzadas que siguen dejando un rastro de dolor, la impunidad, y las adicciones que penetran hasta los rincones más alejados del país” (Vatican News).
Toda esta información se desprende de la nota, que la agencia de noticias del Vaticano dio a conocer a nivel mundial; por lo que en el momento que usted querido lector esté leyendo este texto, todos los católicos informados del mundo, sabrán de la situación de violencia en México, denunciada por los obispos mexicanos.
La iglesia católica, dentro de sus pilares fundamentales tiene la esperanza, Y es de los pocos organismos que aún cree que es posible una paz en el país.
Le apuesta al trabajo pastoral, de las familias y a la transformación de los corazones, "incluso de los malos", esta idea se comparte, muchos la abrazamos.
Por otro lado, se hace el anuncio de una inversión millonaria para Michoacán, qué dicen los que saben es tan solo la suma de presupuestos ya etiquetados.
En el aire está también el debate del programa ‘Jóvenes Construyendo el Futuro’, por su fracaso en varias regiones del país entre ellas Tierra Caliente.
Nosotros creemos que hay que tomarle la palabra al Episcopado Mexicano, que, si es posible lograr la paz tarde que temprano, es posible transformar los corazones y las familias en el amor y el afecto.
Que la pastoral social sí funciona, que los grupos organizados a favor de las familias y de otra forma de vida son posibles.
Se puede.
De Ribete
Decían los políticos de antaño por "los aceleres" de precandidatos a diputados y presidentes municipales: "hay a quiénes les dan cuerda y otros se dan cuerda solos".
Estamos en el mes 11 de gobierno de muchos municipios y hay quienes ya andan buscando camiseta nueva, otros traicionando lealtades y unos más "hipotecando su futuro" o todo junto.
No hay como comprarse unas palomitas, meterlas al microondas y después observar algunos desfiguros políticos.
Como en el béisbol, todos tranquilos: "filders a los jardines, jugadores de cuadro a sus bases, los pitchers a soltar el brazo".
Nos leemos la próxima semana si Dios lo permite. Bendiciones.






