Lanza Profepa alerta por venta ilegal de loros en Edomex
TOLUCA, Edomex., 8 mayo de 2026.- Aunque la comercialización de loros, pericos y guacamayas está prohibida en México, la práctica continúa detectándose en tianguis, mercados y ventas clandestinas por internet en distintas zonas del Estado de México (EMX), especialmente en municipios del Valle de México y corredores urbanos donde todavía es común encontrar aves silvestres ofrecidas como mascotas.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) advirtió que el tráfico ilegal de psitácidos —grupo al que pertenecen pericos, loros y guacamayas— sigue siendo uno de los delitos ambientales que más afectan a las aves silvestres del país.
Bajo la campaña “Si no me dejas volar… ¡te cae la voladora!”, la dependencia federal lanzó mensajes dirigidos a frenar la compra y posesión de estas especies en hogares mexicanos.
“Si yo voy a una jaula… ¡tú te vas al bote! Si me llevas a tu casa… ¡te llevan al baile!”, advierte la campaña difundida por la Profepa.
Temporada de anidación dispara tráfico ilegal
Autoridades ambientales señalaron que entre marzo y mayo aumenta el comercio ilegal de estas aves debido a que es la temporada en que nacen la mayoría de los pericos y loros.

Explicó que en muchos casos, las crías son extraídas directamente de nidos ubicados en zonas boscosas y selvas del país para posteriormente ser vendidas de manera clandestina.
La Profepa explicó que las aves nacen sin plumas y requieren durante meses el cuidado de sus padres para sobrevivir, por lo que su extracción reduce drásticamente sus posibilidades de vida.
Además, alertó que muchas aves son transportadas en malas condiciones, hacinadas o escondidas, lo que provoca lesiones, enfermedades e incluso la muerte antes de llegar a los compradores.
La dependencia señaló que muchas aves desarrollan cuadros de estrés, depresión, anorexia y arrancamiento de plumas debido al encierro prolongado.

Otro problema frecuente es el teñido ilegal de plumas para hacerlas parecer especies más exóticas o costosas, práctica que puede provocar intoxicaciones, quemaduras, daños respiratorios y ceguera.
Actualmente en el Estado de México (EMX) todavía es común observar cotorras y pericos en zonas urbanas como Toluca, Metepec, Naucalpan y Ecatepec, donde algunas especies sobreviven tras escapar de cautiverio o por liberaciones irregulares.
Comprar un loro puede convertirse en delito
Finalmente la Profepa recordó que la Ley General de Vida Silvestre prohíbe la captura, venta y posesión de guacamayas, loros y pericos cuya distribución natural sea en México.
“Sin demanda, se acaba la extracción ilegal”, reiteró la dependencia federal al advertir que detrás de cada ave vendida existe un daño directo a las poblaciones silvestres y a los ecosistemas del país.











