Las Batallas
En Chepederas la vida transcurre entre caminos difíciles, pequeñas comunidades desperdigadas por la sierra y familias que durante generaciones han intentado arrancarle el sustento a la tierra. Es un pueblo pobre, aislado, de esos en los que la geografía de la sierra sinaloense termina imponiendo sus propias reglas.
Ahí, donde la agricultura dejó de alcanzar para comer en la casa y marcharse a Estados Unidos se convirtió para muchos en la única posibilidad de cambiar de vida, apareció otra alternativa. Primero fue la amapola, después la marihuana. El dinero comenzó a circular y con él cambió también la vida del pueblo.
En ese mundo surgió Maclovio Medina, “El Maco” o “El Chepe”. No tardó en entender que para crecer en el negocio de las drogas no bastaba con sembrar, producir o vender. Había que construir relaciones, extender redes y, sobre todo, aprender a tratar con el poder y dominarlo para poder “trabajar” en paz.
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