Las Batallas
Sin duda, la derrota electoral del presidente Donald Trump tendrá repercusiones en México. De entrada, el discurso de hostilidad contra nuestro país -utilizado por actores de la oposición mexicana para golpear al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum en materia de seguridad y combate al crimen organizado- perderá parte del respaldo político que le daba el control republicano del Congreso estadounidense.
Claro, esto no significa que Trump vaya a moderar sus ataques ni que desaparezcan las presiones sobre México, pero el escenario para el republicano le ha cambiado de una manera brutal. Ahora tendrá que enfrentar a una oposición fortalecida, con capacidad para investigar a su administración, bloquear iniciativas y someter a escrutinio decisiones que durante los primeros dos años encontraron menores obstáculos legislativos.
Sí, los estadounidenses corrigieron el rumbo y le arrebataron a Trump el control del Congreso. Los demócratas recuperaron las mayorías en el Senado y la Cámara de Representantes, con triunfos en estados históricamente republicanos; la derrota alcanzó también gubernaturas – como Florida y Texas- y congresos locales, en una jornada que pintó de azul Demócrata el mapa político de Estados Unidos.
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