Le quitaron su casa a los 80 años y ahora implora por volver a entrar
CHIMALHUACÁN, Edomex., 12 de agosto de 2026.- A sus 80 años, Ana Sánchez no pide una casa nueva ni dinero. Solo quiere volver a entrar al lugar donde vivió durante más de tres décadas y que considera su hogar. Desde hace varias semanas, una mujer a la que su hijo ayudó en vida, ocupa la vivienda y le impide el acceso.
Ana, quien no sabe leer ni escribir, cuenta que durante años vivió en una casa ubicada en Cerrada Olmo, en la colonia Jardines de San Agustín. Ahí compartió techo con su único hijo y con Adriana Hernández, una mujer a quien él conoció, enseñó a preparar tamales, consiguió empleo y posteriormente llevó a vivir al domicilio.
La muerte de su hijo la dejó sola
La convivencia se mantuvo durante algunos años, hasta que el hijo de Ana enfermó y murió. Después de su fallecimiento, la adulta mayor permaneció en la vivienda junto con Adriana, sin imaginar que tiempo después tendría que pedir ayuda para poder regresar a su propia casa.
En julio pasado, Ana enfermó y decidió pasar algunos días en la casa de una sobrina que vive cerca. Cuando se sintió mejor regresó a su domicilio, pero encontró una situación que cambió por completo su vida: la cerradura había sido sustituida y ya no podía abrir la puerta.
Según relató la adulta mayor, Adriana le impidió entrar y le aseguró que la vivienda había sido vendida. Ana niega haber realizado alguna operación de ese tipo y sostiene que nunca entregó su propiedad.

Ahora pasa sus días lejos de la casa donde vivió durante más de 35 años, mientras sus familiares y vecinos buscan que las autoridades intervengan. Para ella, el problema no se reduce a una disputa por un inmueble, sino a recuperar el espacio que representa su vida y los recuerdos de su hijo.
Vecinos respaldan a la adulta mayor
Con apoyo de familiares, vecinos y autoridades auxiliares de San Agustín, Ana presentó una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), donde se inició una carpeta de investigación por los hechos.
Este miércoles, vecinos y representantes de la comunidad acompañaron a la adulta mayor a una reunión con la Directora de Gobierno de la región Texcoco, donde expusieron su situación y solicitaron que las autoridades den seguimiento a la denuncia.
Los habitantes de la zona aseguran que conocen a Ana desde hace décadas y respaldan su versión de que la vivienda ha sido su domicilio durante gran parte de su vida. Por ello, pidieron que las diligencias se realicen con objetividad y que, en caso de acreditarse el despojo, pueda recuperar su hogar.
Mientras el proceso continúa, Ana permanece fuera de la casa que considera suya. A sus 80 años, su petición es sencilla: que le permitan regresar al lugar donde construyó su vida y que no tenga que terminar sus días lejos del hogar que compartió con su hijo.










