Liberan a mexiquenses del Caso Tlaxcala tras 24 años sin sentencia
TOLUCA, Edomex., 25 de octubre de 2026.- En lo que se ha calificado como una "monstruosidad jurídica" y un "túnel infernal", Jorge Hernández Mora, Sergio Rodríguez Rosas y Ricardo Almanza Cerriteño lograron recuperar su libertad tras pasar 24 años en prisión sin una sentencia condenatoria. Los hombres, detenidos ilegalmente en 2002 por la policía de Tlaxcala en el Estado de México (EMX), fueron víctimas de un montaje plagado de tortura, fabricación de pruebas y exhibición mediática.
Agustín Acosta Azcón, abogado defensor del caso, quien también fue abogado de Florence Cassez, expuso las graves irregularidades del proceso durante una entrevista con Carmen Aristegui en su programa Aristegui en Vivo.
"Este asunto es similar al caso Cassez", afirmó, al señalar "el mismo patrón de una investigación deficiente" y "exhibiciones mediáticas".
Un niño de 10 años, el principal sospechoso
Según relató Acosta, la detención, ocurrida en la alcaldía Gustavo A. Madero y Ecatepec, estuvo marcada por el absurdo cuando los agentes de Tlaxcala irrumpieron en el domicilio de las víctimas para buscar a Alejandro Hernández Mora, quien en ese entonces tenía 10 años, para que declarara como testigo.
Por lo que, al conocer que la persona era menor de edad, decidieron llevarse a su hermano mayor, Jorge, y posteriormente a Ricardo Almanza, cuñado de Jorge, quien intentó averiguar el paradero del detenido. A ellos se sumaron Osvaldo (hijo de Sergio) y José María Ramos, quien falleció en la cárcel.

Acosta denunció que los policías sembraron cocaína a los detenidos y, en lugar de ponerlos a disposición de autoridades federales, los trasladaron a Tlaxcala, donde fueron torturados, obligados a grabar sus voces y exhibidos ante la prensa. Las víctimas del secuestro, denunció el abogado, los reconocieron de forma "muy sugestiva", sin los protocolos adecuados.
El laberinto judicial y el papel de la ONU
La defensa comprobó la tortura mediante el Protocolo de Estambul. "Uno de ellos presentó cuadro diabético, otro perdió el oído", relató Acosta.
Sin embargo, el calvario judicial se prolongó durante dos décadas, luego de que Osvaldo fuese absuelto en 2017, tras 15 años de prisión, al no encontrarse ni un señalamiento en su contra.
Cabe destacar que, en 2022, el caso volvió al punto de partida luego de que un juez federal determinara que, al no haber delitos federales, el proceso debía reiniciarse desde cero en Tlaxcala, donde una autoridad local intentó validar las pruebas ya anuladas.
Ante ello, y derivado de la intervención del Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en 2023 se logró emitir una recomendación para exigir la liberación inmediata de los detenidos.
Finalmente, tras 22 años, Sergio y Ricardo recuperaron su libertad. Mientras que, lamentablemente, Jorge Hernández Mora continúa recluido en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 14 de Durango, presumiblemente por retrasos burocráticos.
"Ya libérenlo, es la orden de este juez, es una orden legítima y ya urge ponerlo en libertad", concluyó el abogado.





