·            López Obrador, Polevnsky y el reto de convertir a Morena en partido
·            No tiene sede, carece de identidad y depende de su dueño y creador
·            Moctezuma critica la reforma educativa para darse su propio espacio


El calendario electoral obliga a una reflexión.

Las promesas de gobierno avanzan como si fuera de campaña y cosechan sus respectivos bonos en encuestas, aceptación y respaldo social en tanto llegan los beneficios del erario a los bolsillos.

Mejor de lo previsto, podría decirse.

Hoy pueden presumirse porcentajes no vistos ni en tiempos de la alternancia de principios de siglo, cuando Vicente Fox llegó con todas la expectativas y la gente esperaba otro país.

Pero hay un letrero de advertencia en el horizonte.

Ya viene las primeras elecciones del sexenio con la gubernatura de Baja California como posición relevante y seguramente el Partido Acción Nacional (PAN) apostará por su defensa.

Desde 1989, cuando Ernesto Ruffo Apel derrotó la estructura priísta con el apoyo de Carlos Salinas, el panismo no ha perdido la entidad aunque muchos resultados federales le hayan sido adversos.

Esa es la preocupación del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y en especial de ya saben quién, aunque se sepa puntero en los sondeos de sus principales prospectos.


SIN SEDE Y SIN IDENTIDAD
El tema ha sido transferido a Yeidckol Polenvsky.

Formalmente es la responsable de dar el primer gran golpe en comicios locales para abrir una nueva etapa y cumplir el objetivo primario de Andrés Manuel López Obrador: hacerse del país entero.

Estado por estado, municipio por municipio.

Polenvsky ha tomado nota pero se queja:

-No tengo un partido, sino un movimiento.

Un movimiento, podría agregarse, liderado por un solo hombre y sin cuadros con prestigios para dar la pelea en las urnas en pos de convertir a Morena en el partido único de México, como dijo Carlos Salinas del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en 1988.

A esa tarea está dedicada la dirigente.

Para ello busca alianzas aquí, allá y acullá con organizaciones sociales de todo tipo e inclusive residuos de quienes fueron priístas, panistas, perredistas y hasta panalistas.

Los tiempos urgen y ahí está el reto.

No en todos lados se conserva la estructura vigilante de simpatizantes propios y traidores ajenos de 2018, claves para promover, representar en urnas y supervisar conteos.

Por los candidatos no hay duda: Jaime Bonilla será candidato a gobernador y Jaime Martínez Veloz para alcalde de Tijuana, el municipio más populoso y clave para el triunfo bajacaliforniano.

Pero, reflexiona Polenvsky, Morena ni sede tiene y no puede depender de López Obrador eternamente.

Ya lleva mucho retraso, pues no es nueva en el encargo del patrón.


MOCTEZUMA Y LA REFORMA
1.- Esteban Moctezuma rompió un propósito: ver hacia el frente sin poner las luces en el pasado.

Se había concentrado en la tarea de proponer para poner a los maestros como preocupación del Estado para darle excelencia a la enseñanza en beneficio de niños y niñas.

Así: excelencia y niños y niñas.

Pero algo habrá advertido, pues ayer ante los legisladores aludió al fracaso de la reforma educativa y su crítica va dirigida a quienes lo antecedieron en la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Pronto sabremos cómo lo amagaron.

Y 2.- no deja de sorprender cómo en tiempos de estrechez, como decíamos ayer, algunos gobernadores sacan presupuesto para obras importantes.

El sinaloense Quirino Ordaz inauguró en Mazatlán el Centro Regional de Rehabilitación Integral (CRRI) para atender 300 pacientes diarios en el tanque terapéutico, cuarto multisensorial, consultas de odontología, traumatología y otras especialidades.

Casi el doble de personas atendidas hasta ahora, destacó presidenta del DIF estatal, Rosy Fuentes.