Mafias del agua: la herida abierta de Ecatepec
En Ecatepec, el municipio más poblado del Estado de México, el agua que es un derecho humano fundamental se ha convertido en sitio de concesión para mafias, redes clandestinas y funcionarios que miran más al lucro que al suministro justo. El sistema hidráulico local no solo está saturado por la demanda creciente, también por la corrupción que lo rodea.
Durante el reciente 'Operativo Caudal' se intervino en 48 municipios del Edomex para desmantelar redes de extracción y venta ilegal de agua. En Ecatepec, se localizaron decenas de tomas clandestinas y se señaló que el agua se vendía con hasta 59 por ciento más de sobreprecio en comparación con tarifas reguladas.
El organismo municipal Sistema de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Ecatepec (SAPASE) informó haber cerrado válvulas y garzas intervenidas por extracción ilegal. La red no es anónima ni improvisada: testimonios apuntan a grupos organizados (“sindicatos”, empresas purificadoras, pipas sin permiso) que extraen agua de la red y luego la comercializan.
El problema no es solo de quienes roban el agua, sino de quienes, desde la burocracia o la política municipal, permiten, avalan o se benefician del circuito:
- Existe denuncia pública de que bajo la gestión de la alcaldesa Azucena Cisneros Coss habría permisos otorgados a pipas y purificadoras que se abastecían de pozos ilegales, provocando desabasto en zonas vulnerables.
- En la administración anterior la de Fernando Vilchis Contreras, se detectó que una obra de 180 millones de pesos quedó prácticamente inservible: un colector mal planeado, que pese a la inversión no resolvió ni el drenaje ni la hidráulica, lo cual abre la sospecha de irregularidades.
- El hecho de que se hable de “saboteo” de válvulas para que ciertos trabajadores o negocios tuvieran ventaja para la venta del agua sugiere que no sólo hay robo, sino protección o complicidad institucional.
Mientras algunos lucran con el agua, los colonos pagan las consecuencias: suministro intermitente, facturas más altas, dependencia de pipas privadas que cuestan mucho más. En zonas como Nueva Aragón, Ciudad Cuauhtémoc o 'El Charco', los vecinos relatan que durante años la red no llegaba y la única opción era comprar agua a redes ilegales.
La paradoja es clara: en un municipio con recursos suficientes, con presupuesto histórico anunciado para agua y drenaje (más de 790 millones de pesos para 2025), sin embargo, la gente sigue pagando extra y el sistema sigue siendo capturado por intereses privados y corruptos.
Las causas son múltiples, pero convergen en tres nodos corruptos:
- Infraestructura olvidada: obra pública mal hecha, proyectos que costaron millones y no funcionan (como el colector de 180 mdp). Eso genera impunidad y espacio para el lucro.
- Redes de extracción ilegal internalizadas: las tomas clandestinas y el “huachicol de agua” no operan sin que haya fallas de supervisión, permisos informales o redes de protección.
- Complicidades políticas: cuando gobernantes anuncian que “ya se acabó el huachicol de agua”, pero los reportes ciudadanos dicen lo contrario, la credibilidad se derrumba.
La reparación requiere más que parches. Algunas rutas clave:
- Auditoría pública e independiente sobre contratos, obras y concesiones del agua en Ecatepec. Que se identifique a los exfuncionarios, altos mandos y sus posibles vínculos.
- Transparencia total: saber cuántos pozos hay, cuántas válvulas intervenidas, cuántas pipas concesionadas. Que cada colonia tenga al menos una medición clara.
- Participación ciudadana real: que los vecinos tengan voz en la supervisión de sus colonias, que denuncien sin represalias.
- Sanciones reales: los responsables deben responder administrativa, civil y penalmente. No basta con anuncios públicos, tiene que haber consecuencias.
El agua no debería ser un privilegio ni un negocio. En Ecatepec, sin embargo, vemos cómo el servicio de un derecho esencial está capturado por intereses que fragilitan la confianza ciudadana y agravan la desigualdad. A menos que se rompa con los círculos de corrupción, se dará prioridad a los que pueden pagar o mover influencias, mientras muchos viven sin agua o la compran cara.
Pido a los lectores que NO SOLO EXIJAN AGUA EN SU LLAVE: EXIJAN AGUA SIN CORRUPCIÓN, AGUA CON JUSTICIA. PORQUE EL FUTURO DE ECATEPEC DEPENDE DE GESTORES QUE PONGAN AL CIUDADANO, NO AL DINERO.










