Manos extendidas, futuro compartido, Senador Higinio Martínez
Hace unos días, el senador Higinio Martínez Miranda, líder de la corriente Mexiquenses de Corazón, con quien me identifico y nos une una gran amistad, realizó un llamado a la conciliación y tendió la mano a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez. Como político mexiquense que ha recorrido los 125 municipios y conoce de cerca las necesidades de nuestra gente, coincido plenamente con su postura: es momento de anteponer los grandes problemas del Estado de México a cualquier diferencia interna.
Es cierto que existen desafíos mayúsculos que requieren toda nuestra atención y talento. El acceso al agua, la inseguridad que lacera a nuestras familias y la movilidad en una de las zonas metropolitanas más grandes del mundo son deudas históricas que seguimos pagando. Por eso recogemos el diagnóstico del senador Higinio y lo llevamos como una exigencia para redoblar esfuerzos.
Pero también es justo reconocer lo que se ha avanzado. La administración de la Maestra Delfina Gómez ha logrado posicionar al Estado de México en el segundo lugar nacional en captación de inversión extranjera directa y ha mantenido altos índices de aprobación ciudadana, por encima del 65 por ciento. Su gobierno impulsa resultados con logros en infraestructura y bienestar. No se trata de caer en triunfalismos, sino de partir de una base sólida para construir más y mejor.
El mensaje que nos envió Higinio Martínez no es uno de confrontación, sino de colaboración genuina. Ofreció su experiencia, sus ideas y su capacidad de gestión para acelerar la transformación. Dejó claro que, por encima de sus críticas que, como él mismo señala, son muestra de una militancia viva y pensante, está su mano tendida para construir lo que nos falta.
Como mexiquenses comprometidos con la Cuarta Transformación, asumimos el desafío de Higinio Martínez como un mandato: tenemos que ser autocríticos y redoblar el paso. Pero también vemos en su llamado una oportunidad histórica. Si Morena y sus fuerzas aliadas en el Estado de México caminan unidas, con la fuerza territorial de los Mexiquenses de Corazón y la conducción de un gobierno ordenado, no habrá adversidad que no podamos superar. Es tiempo de sumar, porque el México que viene se construye primero en el Estado de México.










