TULUM, QRoo, 6 de marzo de 2019.- Con el apoyo de unos 200 policías estatales, municipales y ministeriales, en una manzana de un área invadida nombrada Carlos Joaquín González, en honor de quien hace tres años prometió regularizarles sus terrenos, fue llevado a cabo un desalojo, sin mostrar orden de algún juez que respaldara su legalidad.

Inicialmente, el desalojo se llevó a cabo de forma pacífica aunque con molestia por parte de los afectados;  sin embargo, alrededor de las 14 horas, casi sin organización, unos 200 pobladores se concentraron en las cercanías de su zona invadida, pero sobre la carretera Tulum-Boca Paila, cerrando esa importante vía de acceso a la zona turística de Tulum, lo que ocasionó una respuesta violenta de la policía, que golpeó a manifestantes y cortó cartuchos de armas de fuego en contra de ellos e incluso golpeó a comunicadores.

El representante de Quadratín Quintana Roo precisamente fue agredido no por uno sino por varios policías estatales cuando intentó conocer la identidad o tomar la gráfica de quién gritaba “muéranse todos”, al momento que apuntaba su fusil hacia los manifestantes.

Extraoficialmente se conoce que no existe una orden de un juzgado para llevar a cabo el desalojo, que fue llevado a solicitud directamente del ex procurador de Quintana Roo, Carlos Arturo Álvarez Escalera, quien fungió como responsable de la justicia durante el gobierno de Roberto Borge y quién ahora ha logrado el apoyo del gobierno de Carlos Joaquín para recuperar ese predio, adquirido de manera irregular a su salida como procurador.

La policía de Tulum está bajo las ordenes del Mando Único, que coordina el director de Seguridad Pública de Quintana Roo, Jesús Alberto Capella.