Nace AMINA funeraria animal en Mexicaltzingo; concepto único en Edomex
MEXICALTZINGO, Edomex., 10 de junio de 2026.- La partida de un compañero de vida es, quizá, uno de los dolores más profundos y silenciosos que se pueden enfrentar. Con la misión de honrar ese vínculo sagrado, Corona Hermanos. Funerales y Capillas ha inaugurado ‘AMINA’ en el municipio de Mexicaltzingo, un espacio donde el dolor se transforma en una despedida digna.
Este proyecto nació desde la empatía más pura, cuando el propio Carlos Corona Vázquez vivió la pérdida de su gata ‘Mina’. Al notar que el mercado no ofrecía más que un trámite frío, decidió crear un refugio donde el duelo tuviera un lugar y el cariño de años fuera correspondido con un ritual a la altura de su entrega. Acompañado por la Unidad de Duelo y la tanatóloga Malena la Torre, este recinto no solo ofrece cremación, sino un abrazo cálido para quienes ven en sus mascotas a un hijo, un hermano o un amigo fiel.
AMINA un proyecto respaldado que busca consolidarse en todo el Edomex
El concepto de ‘AMINA’ trasciende lo convencional al integrar urnas ecológicas que permiten que la vida siga floreciendo a partir de las cenizas. Esta innovadora propuesta invita a las familias a plantar un árbol o una planta que brotará como un testamento vivo del amor compartido, un gesto que ha sido respaldado por COPARMEX como un modelo de responsabilidad ambiental y social. Más que una funeraria, se busca crear un corredor verde donde la memoria de las mascotas se convierta en oxígeno y esperanza para el planeta.
Julián Niembro Rivera, presidente de COPARMEX Edomex, aplaudió esta iniciativa no solo por su valor empresarial, sino por su profundidad humana, destacando que proyectos como este fortalecen el tejido social del estado. Con el respaldo de una trayectoria de 40 años, la familia Corona ha logrado que cada despedida en AMINA sea una celebración de vida, permitiendo que el legado de nuestras mascotas continúe creciendo en nuestros jardines y, sobre todo, en la memoria eterna de quienes tuvimos el privilegio de acompañarlos.

AMINA dará un homenaje y despedida digno para los animales
La ceremonia inaugural alcanzó su momento más emotivo con la develación oficial de la primera carroza funeraria para mascotas de AMINA, una unidad especialmente diseñada para ofrecer traslados dignos y ceremoniales. Más que un simple vehículo, esta unidad representa un símbolo de gratitud hacia aquellos animales que dedicaron su existencia a brindar compañía, protección y amor incondicional a sus familias. Es el reflejo de un compromiso que va más allá de lo estético, buscando elevar la despedida a un acto de profundo honor.
Reunidos en este recinto, empresarios, médicos veterinarios, representantes sociales y medios de comunicación fueron testigos de un proyecto que busca transformar la manera en que se vive el duelo. A través de ceremonias personalizadas y acompañamiento emocional, el equipo de AMINA se asegura de honrar la vida de quienes, aunque no hablaron con palabras, dejaron profundas enseñanzas de lealtad, convirtiendo el último adiós en una experiencia de paz y reconocimiento mutuo.
El Edomex es de los estados que más mascotas tiene
México ocupa uno de los lugares más altos en América Latina en cuanto a población de mascotas, y el Estado de México (EMX) es un reflejo vibrante de esta tendencia, donde se estima que más del 65 por ciento de los hogares conviven con al menos un animal de compañía. Esta cifra representa a millones de corazones latiendo en casas mexiquenses, pero también plantea un desafío urgente: la falta de una cultura funeraria que esté a la altura del amor que profesamos. Cada año, miles de familias enfrentan la pérdida de su mascota en condiciones que no permiten cerrar el ciclo emocional, dejando un vacío que muchas veces no es validado por la sociedad.
La creciente demanda de servicios especializados responde a un cambio de paradigma en la cultura mexiquense, donde los animales ya no son considerados solo compañía, sino miembros legítimos del núcleo familiar. Por ello, la apuesta por ‘AMINA’ busca llenar ese vacío institucional con una visión humana, transformando la manera en que procesamos el adiós y garantizando que, incluso en su partida, nuestros amigos peludos sean tratados con la misma dignidad que cualquier otro ser amado.










