Ni flores ni recuerdos; así lucen las tumbas olvidadas en el Edomex
TOLUCA, Edomex., 1 de noviembre del 2026.- Mientras este domingo los panteones del Estado de México (EMX) ha comenzado a recibir a miles familias que acuden a limpiar las tumbas, colocar flores y recordar a sus seres queridos, entre sus pasillos también permanecen sepulturas que parecen haberse quedado fuera de la celebración. Lápidas cubiertas de polvo, cruces deterioradas, placas desgastadas y estructuras invadidas por la maleza evidencian la ausencia de quienes durante años dejaron de visitar a sus difuntos.

La falta de mantenimiento en estos espacios puede estar relacionada con distintos factores, como la migración de familiares, el paso de las generaciones, la pérdida de contacto entre descendientes o incluso la falta de recursos para conservar los monumentos funerarios. En algunos casos, las tumbas permanecen con nombres y fechas apenas legibles, mientras que otras presentan visibles daños que contrastan con los arreglos florales y las ofrendas colocadas en sepulturas vecinas.

El paso de los años y la pérdida de contacto familiar dejan sepulturas sin mantenimiento
Aunque no existe un registro estatal público que permita conocer cuántas tumbas se encuentran en estas condiciones, en Toluca, la Dirección de Servicios Generales Públicos ha documentado la recuperación de mil ocho fosas de temporalidad de 10 años, de las cuales 963 corresponden al Cementerio Municipal y 45 al Panteón General. Esta cifra, reportada por autoridades municipales en octubre de este año, ejemplifica los procedimientos de recuperación de espacios funerarios, aunque no significa que todas esas fosas estuvieran abandonadas por sus familias.
Asimismo, de acuerdo con las disposiciones que regulan los servicios de panteones, los restos humanos no pueden retirarse únicamente porque una tumba esté deteriorada o no reciba visitas. Los procedimientos dependen de la temporalidad de la fosa, los derechos de uso adquiridos, los refrendos y las notificaciones correspondientes. En el caso de la capital del Estado de México (EMX), su Código Reglamentario Municipal establece que los titulares deben conservar los monumentos y capillas, y contempla procedimientos para intervenir construcciones que se encuentren en condiciones ruinosas o de abandono.

Detrás de cada lápida olvidada permanece la historia de una familia
Cuando concluye el periodo legal de uso de una fosa y no se realiza el refrendo correspondiente, pueden iniciarse los procedimientos administrativos para recuperar el espacio y dar destino a los restos conforme a la normativa aplicable. Dependiendo de las circunstancias y las disposiciones municipales, estos pueden trasladarse a un osario.
Así, mientras algunas sepulturas reciben cada año flores, música y visitas, otras permanecen como testimonio de historias familiares que, con el paso del tiempo, parecen haberse quedado en el olvido.






