Olvidan a difuntos trágicos; regresan sin flores ni ofrenda el día 29
TOLUCA, Edomex., 29 de octubre de 2026.- De acuerdo con algunas creencias populares relacionadas con el Día de Muertos, cada 29 de octubre se recuerda a las almas de quienes fallecieron de manera trágica o inesperada, así como a aquellas personas que murieron sin familiares que las recuerden y coloquen una ofrenda en su honor.
A diferencia de otras fechas como el 27, 28, 30 de octubre, 1 y 2 de noviembre, dedicadas a distintos grupos de difuntos, esta jornada tiene un significado especial para quienes, según estas creencias, partieron en circunstancias extraordinarias o permanecen en el olvido.
Ofrendas para las almas olvidadas
En algunas versiones de esta tradición, se considera que estas almas necesitan una guía luminosa para encontrar el camino de regreso al mundo terrenal. Sin embargo, en municipios como Huehuetoca, algunas cruces colocadas en la vía pública permanecen abandonadas, una situación que recuerda a quienes fallecieron y no cuentan con alguien que los visite o los honre.
Para recibir a estas almas, algunas creencias populares recomiendan colocar elementos que simbolicen purificación, tranquilidad y acompañamiento:
- Vaso con agua fresca: representa el descanso y la posibilidad de saciar la sed después del recorrido. En algunas versiones, también se relaciona con las personas que murieron ahogadas.
- Veladora blanca: simboliza la luz que guía a las almas durante su regreso.
- Pan blanco, como bolillo o telera: se coloca como alimento para los difuntos que no tienen una ofrenda familiar.
- Flores blancas o azules: se asocian con la tranquilidad, el agua y la paz, y pueden acompañar al tradicional cempasúchil.

Estas prácticas varían de una región a otra y forman parte de distintas interpretaciones populares del Día de Muertos.
Las almas que nadie recuerda
Algunas leyendas urbanas hablan de quienes murieron lejos de sus familias, sin nombre, sin fotografía, sin una cruz o sin alguien que coloque una flor en su memoria.
De acuerdo con estos relatos, quienes caminan cerca de un panteón el 29 de octubre, después de las 23 horas, podrían escuchar el murmullo de voces que parecen lanzar una pregunta: ¿Alguien me recuerda?”
Por ejemplo, en algunas comunidades de Nayarit y Michoacán, se acostumbra colocar una vela aparte del altar principal para recordar a las llamadas “almas solas”.
Incluso, hay quienes aseguran que, si esa vela se apaga antes de la medianoche, no necesariamente fue el viento: podría tratarse de una de esas almas que reclama un poco de luz.






