Pide regularizar casa en Tepotzotlán tras pagar al Infonavit por 23 años
TEPOTZOTLÁN, Edomex., 8 de febrero de 2026.- Desde el año 2002, Mónica y su esposo emprendieron el esfuerzo de adquirir una vivienda mediante un crédito del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), con la finalidad de asegurar un patrimonio familiar.
La propiedad, ubicada en la zona del Trébol, en el municipio de Tepotzotlán, Estado de México (EMX), fue pagada durante más de dos décadas y finalmente liquidada en 2025; sin embargo, el sueño de certeza jurídica se ha visto frustrado por diversos obstáculos administrativos.
No estaba registrada ante el IFREM
De acuerdo con Mónica, al intentar regularizar la documentación del inmueble descubrieron que la vivienda no está inscrita en el Instituto de la Función Registral del Estado de México (IFREM) a nombre de su esposo, sino del propietario anterior, además de que aún presenta un gravamen a favor de este.
Ante esta situación, acudieron nuevamente al Infonavit, donde se les solicitó una serie de documentos adicionales y se les indicó que un despacho jurídico, ubicado en la colonia Del Valle, en la Ciudad de México (CDMX), debía hacerse responsable del trámite para poder realizar el cambio de propietario.
Pagar 47 mil pesos extras por la propiedad
La afectada relató que, pese a haber asumido que la propiedad ya estaba legalmente a su nombre tras la liquidación del crédito, en repetidas ocasiones solo recibió como respuesta que debían realizar personalmente el registro y cubrir un pago aproximado de 47 mil pesos.
Esta situación ha generado temor e incertidumbre en la familia, al no contar con la certeza jurídica sobre el inmueble que consideran su patrimonio.
Dejarles un patrimonio a sus hijos
Actualmente, el proceso permanece detenido entre trámites burocráticos, mientras la familia mantiene la esperanza de obtener una solución. Mónica hizo un llamado a las autoridades correspondientes para que intervengan y les brinden el respaldo necesario, a fin de regularizar la propiedad y garantizar que la vivienda quede legalmente a su nombre, permitiéndoles asegurar un legado para sus hijos.










