Ecatepec, Méx.- 31 de julio 2020.- La tarde de ese día una llamada de emergencia alertó a los paramédicos de Protección Civil y Bomberos de Ecatepec del accidente en el interior de una casa de dicha comunidad, ubicada a un costado del Circuito Exterior Mexiquense.

El primer reporte de los paramédicos fue “paciente de 8 años con objeto extraño incrustado en la cabeza, (un clavo con toda una pieza de switch eléctrico)”. Se trataba de Gilberto, un infante que estaba de visita en Ecatepec cuando ocurrió el imprevisible suceso. Posteriormente se determinó que el objeto era un tornillo, no un clavo como inicialmente se pensó, el cual se le inscrustó en el cráneo al caerle varias cosas encima.

“No muevan la tabla porque me duele”, dijo el menor. Los paramédicos ecatepenses actuaron rápidamente para estabilizarlo y, aunque asustado, el niño permaneció consciente durante todo el proceso, orientado y sin afectaciones a sus signos vitales.

Empero, la gravedad de la lesión requería que el pequeño Gilberto recibiera atención médica especializada de inmediato, por lo que los elementos de Rescate Urbano de Ecatepec solicitaron apoyo al Centro Regulador de Urgencias Médicas de la Ciudad de México.

La institución notificó a los prestadores de auxilio locales que el menor podía ser trasladado al Hospital Pediátrico Legaria, en la alcaldía Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México, para recibir la atención médica que necesitaba. Fueron buenas noticias, pero aún había cabos sueltos y cada minuto que pasaba era una oportunidad que Gilberto perdía para recuperarse.

Gilberto fue trasladado al helipuerto del hospital general Las Américas, en Ecatepec, donde ya lo esperaba un Relámpago para llevarlo rápidamente a su destino para el retiro inmediato del objeto incrustado en su cabeza.

Gilberto llegó ese mismo día al hospital. Tras realizarle diversos estudios, el diagnóstico fue “herida penetrante de cráneo por cuerpo extraño punzocortante”, por lo que antes de que pudiera ser intervenido quirúrgicamente fue necesaria una vez más la participación de los paramédicos ecatepenses y de personal de la Cruz Roja, para reducir el tamaño del objeto que tenía en la cabeza, es decir, retirar el switch y cortar la tabla.

A pesar de los difíciles momentos, Gilberto regresó a tiempo a casa para disfrutar de su cumpleaños número nueve, que será la primera semana de agosto y que podrá pasar en familia.