Permiten circular cilindros bomba en Toluca pese a denuncias
TOLUCA, Edomex., 8 mayo de 2026.- La fuerte explosión ocurrida la noche del jueves en la delegación Capultitlán, que dejó dos personas quemadas y provocó la evacuación de cerca de 200 vecinos, volvió a encender las alertas sobre las deficientes condiciones en las que operan parte de las distribuidoras de gas LP en el Valle de Toluca.
Aunque las investigaciones continúan, el accidente revivió las constantes denuncias ciudadanas por la circulación de cilindros viejos, golpeados y corroídos que siguen llegando a miles de hogares sin que exista una supervisión efectiva por parte de las autoridades encargadas de vigilar el sector.
María Martínez Solís, ama de casa de la cabecera municipal, indicó que la falta de inspecciones frecuentes, el costo de renovación de cilindros y la existencia de un mercado clandestino de tanques reacondicionados han permitido que miles de recipientes inseguros sigan operando sin control.

Para la señora Filiberta Cambrano Mazariego, las fugas de gas LP continúan siendo una de las principales causas de explosiones domésticas.
“Basta una chispa generada por un apagador, un cortocircuito o un encendedor para provocar una tragedia cuando existe acumulación de gas en espacios cerrados”, señaló.
Gaseras señaladas por consumidores en Toluca
En Toluca y municipios cercanos operan algunas de las empresas gaseras más importantes del Estado de México (EMX), entre ellas Gas Imperial, GAS GIMSA, Gas Express Nieto de México Bodega Toluca, Garza Gas de Toluca, Gas del Valle de Tollocan y Sonigas.
Aunque ninguna ha sido señalada oficialmente por la explosión registrada en Capultitlán, usuarios y consumidores han denunciado ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) de manera recurrente la entrega de cilindros oxidados, con válvulas defectuosas, fugas visibles, bases corroídas y recipientes aparentemente reparados de forma improvisada.

De acuerdo con denuncias oficiales hechas ante Profeco, las quejas también incluyen tanques repintados para ocultar daños, cilindros incompletos y sellos alterados. Pese a ello, la distribución continúa diariamente en colonias populares, zonas residenciales y comunidades del Valle de Toluca.
La propia Profeco ha reconocido que existen reportes frecuentes relacionados con cilindros en malas condiciones y ha insistido en que las empresas están obligadas a retirar del mercado aquellos recipientes que representen un peligro para los consumidores.
Autoridades con facultades, pero sin control visible
La vigilancia del sector gasero corresponde principalmente a la Profeco, encargada de atender denuncias, verificar condiciones de venta y sancionar abusos comerciales; a la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), responsable de supervisar instalaciones, revisar condiciones técnicas de cilindros y autorizar operaciones; así como a la Secretaría de Energía (Sener), que establece normas técnicas y lineamientos de distribución.
Pese a los constantes accidentes y a las denuncias ciudadanas, la distribución de cilindros deteriorados sigue siendo una bomba de tiempo sin atender en Toluca, y miles de familias continúan utilizando tanques que podrían convertirse en una bomba dentro de sus propias casas.










