Persiste tala clandestina y ecocidio en bosques de Xalatlaco
XALATLACO, Edomex., 8 de junio del 2026.- La crisis ambiental en el municipio de Xalatlaco se ha agravado debido a la persistencia de la tala clandestina y la deforestación en áreas boscosas. Habitantes de la región han denunciado que estas prácticas continúan deteriorando los ecosistemas, afectando la biodiversidad y acelerando la erosión del suelo, una preocupación constante para las comunidades que dependen de estos recursos naturales.
De acuerdo con los señalamientos ciudadanos, el problema no se limita a la extracción ilegal de madera, sino que también está relacionado con el cambio de uso de suelo, ya que los pobladores han reportado el desmonte de superficies boscosas que presuntamente buscan destinarse a proyectos inmobiliarios, aprovechando de manera irregular la ubicación de estos terrenos. Según las denuncias, detrás de estas acciones existirían intereses económicos que operan al margen de la normatividad ambiental.
Devastan talamontes el Bosque de Agua
La preocupación también se extiende a otros puntos del denominado Bosque de Agua, una región forestal que abarca territorios del Estado de México (EMX), la Ciudad de México y Morelos. Este ecosistema es fundamental para la captación y recarga de los acuíferos que abastecen de agua a millones de personas en el centro del país, además de contribuir a la regulación climática y la conservación de la biodiversidad. Aunque autoridades de los tres órdenes de gobierno han anunciado operativos y estrategias conjuntas para combatir la extracción ilegal de recursos forestales, habitantes de la región consideran que los resultados siguen siendo insuficientes para detener su deterioro.

En este contexto, reportes de los últimos años y registros hasta mediados de 2026, indican que los grupos dedicados a estas actividades mantienen capacidad de operación y movilidad, lo que dificulta las tareas de vigilancia, inspección y protección en las zonas más vulnerables.
Asimismo, la problemática ha generado tensiones sociales entre defensores del medio ambiente y presuntos talamontes, quienes en diversos casos han sido señalados por portar armas. Habitantes que han denunciado la devastación forestal afirman haber sido víctimas de amenazas y actos de intimidación, una situación que refleja la influencia que estos grupos ejercen en algunas comunidades. La falta de sanciones efectivas, señalan, ha permitido que la explotación ilegal de madera continúe siendo una actividad altamente rentable.
Ante este panorama, residentes de Xalatlaco demandan acciones gubernamentales permanentes y de mayor alcance, particularmente al alcalde Abel Flores Guzmán, para proteger los bosques y garantizar la conservación de los recursos naturales. Los pobladores advierten que, de no frenarse la devastación, el daño ambiental podría volverse irreversible para una de las regiones ecológicas más importantes del centro del país.











