Pese a rechazo vecinal, Toluca impone proyecto en zona habitacional
TOLUCA, Edomex., 14 de agosto del 2026.- Pese a la oposición mostrada por habitantes de la colonia Independencia, este viernes el Cabildo de Toluca aprobó el cambio de uso de suelo de los predios ubicados en la calle José María Morelos, con lo que avanzó la instalación de bodegas de última milla en una zona de carácter habitacional.
Dicha decisión representa el desenlace de un proceso que durante meses ha sido cuestionado por vecinos y por voces al interior del propio Ayuntamiento, quienes señalaron inconsistencias y dudas sobre la forma en que se condujo el procedimiento.

Desde que se dio a conocer a finales del año pasado, la iniciativa generó rechazo entre habitantes de Independencia y colonias aledañas por las posibles repercusiones de la operación de instalaciones logísticas, particularmente por el tránsito de vehículos de carga y reparto en una zona habitacional. Aunque el gobierno de Ricardo Moreno Bastida sostuvo que el expediente sería revisado con criterios técnicos y que se garantizaría la participación ciudadana, los inconformes denunciaron falta de transparencia en el proceso de su aprobación.

Autoridades dan luz verde a bodegas de última milla en Independencia
Los señalamientos cobraron mayor relevancia debido a que la propia administración municipal había presentado el procedimiento como un ejercicio de apertura y diálogo con la comunidad. En mayo, el alcalde había afirmado que se impulsaría un proceso abierto y transparente; sin embargo, semanas después, en junio, informó que una vez escuchadas las posturas ciudadanas, correspondería a la comisión determinar el sentido del dictamen. Para los habitantes inconformes, limitar la intervención a un grupo previamente seleccionado no podía representar la postura de toda una comunidad que se había manifestado públicamente contra la modificación.
Uno de los puntos más controvertidos fue precisamente la participación de los habitantes, ya que durante las reuniones de la Comisión de Planeación para el Desarrollo se permitió la intervención de un grupo reducido de ciudadanos. El mecanismo fue cuestionado por la regidora Shantall Zepeda y vecinos, quienes señalaron que no se respetaron las condiciones de la convocatoria y que personas previamente registradas quedaron fuera. En aquella sesión, nueve ciudadanos expusieron sus posturas, cinco a favor y cuatro en contra, mientras que la edil cuestionó que la selección de los participantes hubiera quedado en manos del Ayuntamiento.

Vecinos señalan irregularidades en consulta sobre el proyecto
Pero sin importar estos cuestionamientos, el dictamen llegó este viernes al Cabildo y fue aprobado por mayoría. Durante la votación nominal, los ediles Shantall Zepeda, Jaime Amado López, José Ramón Fernando Santana López, Luis Felipe García Chávez y Cristina Sierra Castillo se pronunciaron en contra, mientras que la mayoría votó a favor. Moreno Bastida, por su parte, se abstuvo y pidió que su decisión quedara asentada; no obstante, el secretario del Ayuntamiento explicó que, conforme al artículo 2.35 del Código Reglamentario Municipal, la abstención se sumó a la mayoría, por lo que el dictamen fue aprobado con diez votos contabilizados a favor.

De esta manera, aunque el alcalde no emitió un voto expresamente favorable, su abstención terminó contribuyendo jurídicamente a la aprobación del cambio de uso de suelo, en un proceso que su administración impulsó hasta llevarlo al pleno pese al rechazo vecinal y a los cuestionamientos sobre la forma en que se garantizó la participación ciudadana. Los habitantes inconformes ya adelantaron que recurrirán a la vía jurídica para intentar frenar la construcción de las bodegas, por lo que la decisión del Cabildo abre ahora una nueva disputa no solo sobre la viabilidad del desarrollo logístico, sino sobre hasta dónde debe llegar la autoridad municipal cuando una decisión urbana enfrenta la oposición de la comunidad directamente afectada.











