Picotazo Político: es Claudia 2.0
La versión la había escuchado el lunes 4 de mayo de este año, cuando un par de días antes, el gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya habría solicitado licencia para ausentarse del cargo (viernes 1 de mayo). Supe que fue la propia Presidenta de México la que, ante las presiones de los EUA por la solicitud de extradición, le solicitó a Rocha Moya hacerse a un lado permitiendo la fluidez de las investigaciones. Rocha Moya se habría negado argumentando que el cargo se lo debía a Andrés Manuel y no a ella (habría que agregar que también a la operación de un grupo “especialista” en operativos electorales el día de la elección). Finalmente, tras una llamada del sinaloense al expresidente, se le dijo que no podía negarse a una INSTRUCCIÓN de la JEFA DEL EJECUTIVO y ese viernes 1 de mayo, Rocha firmó su licencia.
He leído al investigador de la Universidad de Sinaloa, el doctor Guillermo Ibarra Escobar, quien confirma esta versión, misma que afina el perfil de arrogancia de Rocha Moya, demostrando el cobarde desprecio a la Presidenta de México.
Rocha lo volvió a hacer: tras 112 días de ausencia, regresa y el sentido común nos hace concluir que fue bajo los mismos pasos de su primera licencia, o sea, consultando al expresidente y amasando un cálculo que resultó equivocado. Pensó, tal vez, que recibiría el blindaje de los “duros” y no fue así. Todos los gobernadores de Morena, como la dirigencia del partido así como los liderazgos en las cámaras, se encapsularon junto a la Presidenta. La lectura del acuerpamiento no deja espacio para interpretaciones, pues se trata de un gesto de unidad hacia la Presidenta y nunca hacia otros grupos que respiran nostalgia o que, de plano, le guardan abyecta lealtad a quien YA NO GOBIERNA.
Lo he publicado ya y lo hemos dicho en los espacios de radio y TV en los que colaboro: la Presidenta no romperá con su antecesor. Andrés Manuel es y será para la mandataria uno de sus mayores referentes políticos y ella, la Presidenta, está construyendo el siguiente nivel de uno de los movimientos más poderosos del continente: el de un México en donde las familias más vulnerables tengan mejores oportunidades. Fue Andrés Manuel quien abrió camino a favor de los pobres, seres humanos de todas las edades excluidos por los tecnócratas, y Claudia Sheinbaum es la artífice de que a México le estén resultando las cosas, tanto en el combate a la miseria económica y las abismales diferencias sociales como en la lucha contra el crimen organizado.
El que a la Presidenta le quede claro el papel de su antecesor no significa que eso mismo lo entiendan quienes siguen creyendo que respiran a través de él. Rocha Moya es un bizarro ejemplo del sonambulismo político; su tozudez y arrogancia lo condujeron a un callejón sin salida, cuya única ruta es la prisión.
En el reparto de estos personajes, la escena también ha sido ocupada por Andy, cuyo cordón umbilical le convenció de un legado que no se ha ganado. López Beltrán, sin visa y sin rumbo, demostró muy temprano que no sería respetuoso con la Presidenta Sheinbaum. La fotografía del 9 de marzo de 2025, cuando un grupo de notables decidió tomarse capturas con Andrés Manuel López Beltrán, dándole la espalda a la Mandataria, fue una “peccata minuta” para los despistados fans del junior, pero para Andy fue el pequeño berrinche de algo que le cuento: la Presidenta, a las pocas semanas de haber tomado el poder, reunió a su equipo cercano y les advirtió que NO PERMITIRÍA ningún trato o negocio con el círculo de amigos de Andrés Manuel López Beltrán, que ella no aceptaría tales prácticas ni quería enterarse de que alguno de los miembros del gabinete les abriera las puertas.
Andy acusó de recibido y cometió el error, propio del narcisismo y la vanidad, de lanzar advertencias e improperios contra una mujer que representa el papel de PRESIDENTA DE MÉXICO.
El sainete de Rocha Moya es solo uno de los pisos del pastel de los tránsfugas como Adán Augusto, Andréa Chávez, Noroña o Marina del Pilar, que junto con Andy y Lenia Batres, representan para el país un cáncer.
A la Presidenta no la han podido minimizar. Su mandato, el verdadero ejercicio de poder total, está avanzando. A estas alturas ya se sabe quiénes dentro del gabinete entienden esto, trabajan y entregan resultados al país y a su jefa, y quiénes no, se muestran como floreros, nostálgicos por el pasado, sin tener la mente en el presente ni entender los retos que ello implica.
Rocha y la facción oculta están comprobando que ella no es un personaje débil ni manipulable.
Torpes y engreídos, los Rocha Moya lo pidieron a gritos: Es CLAUDIA 2.0. ¡Se les cumplió!










