Picotazo Político: los pobres
Lo “facilón” es criticar a un gobierno que reparte becas y apoyos económicos; la rabia supurada por esa parte de la derecha no les permite ver que uno de sus errores históricos es jamás haberse fijado en la gran base social que sostiene la pirámide, cuya arquitectura colocó en la punta a los ricos entre los ricos. La estructura no fue diseñada para que algún día esas mismas diez familias que concentran la riqueza cedan su lugar y los de abajo ocupen dichos espacios; eso jamás va a pasar y el mundo así seguirá girando. En todo caso tendría que venir una catástrofe natural o económica mundial para entonces sí, compartir ganancias y pérdidas, claro, siendo los pobres los de menos ventajas ante una situación, así pues siempre habrán de pagarla más cara. Descartemos, pues, un potencial “Apocalipsis zombie”.
Otorgar becas y tratar de acortar la brecha de la miseria no es la única opción para la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum; no es dar dinero y mirar hacia otro lado creyendo haber aplacado la conciencia. Entran aquí los otros resortes que buscan cambiar el rostro de los menos favorecidos por el salvaje capitalismo, cuyas víctimas son habitantes de carne y hueso, familias enteras que fueron excluidas del progreso social y económico, seres humanos tratados como parias y arrojados a las periferias de las grandes urbes. Estos sí, rehenes electorales del PRI mexiquense, cuya única tarea era recibir migajas a cambio de votar por el entonces súper partido… y a cambio, inseguridad, más pobreza, falta de servicios y las cíclicas inundaciones en Chalco. No es que esto se haya erradicado en su totalidad, pero el Plan Integral de la Zona Oriente del Estado de México ha conseguido en pocos meses lo que no pudieron efectuar en varios sexenios de gobiernos priístas. Esta vez la visión es integral; no se trata solo de acercar programas sociales, sino de emparejar el piso a través de diversos esfuerzos públicos, lo que indica que por fin se entendió que la pobreza y las oportunidades no se atacan de manera electorera.
El Plan de Oriente, lo hemos tratado en varias entregas periodísticas, por sus resultados dicho modelo ha sido replicado en Michoacán con muy buenos resultados, y no son pocos los estados que aguardan en la lista de trabajos, sobre todo en los que la violencia y el abandono político les han golpeado. Ojo: no se está haciendo otra cosa que preguntarle a las y los ciudadanos qué quieren, qué necesitan, y de ahí parte todo.
¿Cuáles son las razones del éxito alcanzado en esta geografía del oriente mexiquense? Primero, que es una iniciativa de la presidenta Sheinbaum enfocada no solo en combatir la inseguridad, sino en rediseñar todo el entorno social. Implica recuperar calles y avenidas, comenzando por arreglarlas; que quien camine en la noche encuentre pasos bien iluminados y con los “botones de pánico”, mismos que ya vimos sí funcionan; con transporte público seguro y eléctrico (la electromovilidad es el siguiente paso, pero de ello trataremos en otro Picotazo Político). Jardines públicos limpios sin “teporochos” ni “chemos”, canchas de futbol dignas que reciban a niños, niñas, jóvenes y adultos como una manera de alejarlos de las drogas o de las eternas horas frente a la pantalla del celular. Que los chavos que ven pudrir sus sueños por las distancias entre su casa y la escuela tengan nuevas instituciones educativas cercanas, reales y con planes de estudio a la altura… que nadie deje la mitad de la vida en los eternos traslados. Que quien enferme pueda contar con hospitales cercanos, bien equipados y sin el fantasma del desabasto de medicamentos.
Y la cereza del pastel: el mando único policial, encabezado por la Guardia Nacional bajo los más rigurosos estándares, para que las muy desprestigiadas policías municipales y estatales vayan entendiendo que esto ya cambió (también abordaremos la triste figura de la Fiscalía local y la corrupción imperante en sus oficinas).
Este plan en el oriente comienza a tener un rostro tangible gracias a que al frente se puso un hombre sabio de la izquierda mexicana, mismo que es escuchado por la Presidenta, quien mantiene bajo reglas de respeto y entendimiento una coordinación muy bien aceitada con la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez.
El papel de Armando Quintero Martínez no está pasando desapercibido ante los ojos de los analistas serios de la política nacional. Armando Quintero posee además una de las manos más suaves para la negociación, pero también para el cumplimiento de las instrucciones de la Secretaría de Gobernación y de la Jefa del Ejecutivo, Claudia Sheinbaum. Tan es así, que muchas de las principales arterias políticas del complicado campo mexiquense pasan por su enorme habilidad para construir puentes y calmar a adversarios.
Este Plan de Oriente es funcional, pero no solo por la multimillonaria inversión económica, sino porque por primera vez le entran los tres órdenes de gobierno y porque se rompen viejos paradigmas. Claro, se trata de un proyecto que aún tiene varios kilómetros por recorrer, pero que indica que ese es el camino y el piloto no pudo haber sido mejor escogido, mismo que con un trabajo artesanal y de mucho oficio político está llevando a buen puerto el proyecto social y de seguridad más ambicioso de este gobierno.
Y se tiene que reconocer que Armando tiene piernas para esto y más… como dicen: se la sabe.










