Picotazo Político: ¡Si me gustó!
El tráfico en la Ciudad de México ha sido en estos días particularmente complicado, los trayectos soporíferos amansan el alma, un mensaje del locutor de Alfa me dice: “Haremos otra mecánica para el concurso de los boletos, ahora tiene que comunicarse a los números de cabina, ya no por X (antes Twitter), porque me llovieron los reclamos, ya sabe usted, NUNCA PODEMOS TENER CONTENTOS A TODOS Y HAGA UNO LO QUE HAGA, NUNCA TENDREMOS CONTENTOS A TODOS”.
Y la reflexión del popular dueño del micrófono se me fue escurriendo lentamente por los pasillos de la mente. Sí, no importa lo que hagas, alguien decidirá no estar contento o contenta, aunque la aplastante realidad le grite que así es esto de la vida y sus números.
La luz verde del semáforo me sacó de mi tempranera laguna para llevarme a lo siguiente: la Presidenta dio un mensaje relacionado con su segundo año y la mente fotográfica repasó sus logros, pues de eso se trata un acto de esta naturaleza, comunicar lo que se hace y los resultados de ese quehacer. Entiendo que a México no le está yendo mal, las gráficas, que no las inventé yo, han colocado en el mural a un país mucho mejor que hace dos o diez años… ¡Carajo! Muchos mexicanos y mexicanas seguimos recordando con amargura las crisis sexenales del 94-95 o los cracks financieros de los 80’s, vuelvo a pisar el freno.
El que se hayan desplomado los asesinatos en poco más del 50 por ciento indica que, aunque el daño continúe, parte de ese tumor fue disminuido a la mitad. No es un dato menor. Pero eso no importará a quienes decidieron —casi siempre desde la necedad y el rencor— no darle entrada a esa realidad.
Creo a raja tabla que la Presidenta Claudia Sheinbaum es un fenómeno político que no veíamos desde hace muchos años, estoy convencido de que es honesta y congruente, aunque es muy temprano para afirmar que su sexenio pasará a la historia como uno de los mejores, afirmo sin duda que la trayectoria vista hasta el momento indica líneas de gobierno con la fragua de una mente científica, sin la volatilidad con la que se nos acostumbró en el pasado.
Se nota que a la doctora Sheinbaum no le tiembla la mano y que no es nada blandita en eso de dirigir a sus varios equipos de gobierno.
En plata
¿Hay más empleo? Sí. ¿Se redujo el crimen? Sí. ¿Tenemos mayor inversión extranjera directa? Sí. ¿Viven mejor las personas trabajadoras que reciben mayor salario mínimo? Sí. ¿El peso mexicano se ha hecho más fuerte? Sí. (Aquí esperaría a los técnicos que argumentan que los factores para esta estabilidad de la moneda no es debido al gobierno, pero no, sí importa mucho tener estabilidad, los mercados que no son asintomáticos lo reflejan).
Y podría enumerar más rubros, pero el semáforo en rojo desespera y me interrumpen en la numeralia mental.
Pienso sobre las columnas periodísticas que he leído esta mañana, las que exigen que se les hable “con la verdad”, o sea, no quieren esta VERDAD, sus fauces quieren la carne que a ellos les apetece, la de un México agonizante “por ser dirigido por la izquierda de mier…”, solo que al no existir, inventan su propio banquete, uno que refleje el nauseabundo apetito por los despojos, lo que les permita titular sus “columnas” desde la piedra de los sacrificios, ellos, ellas, sosteniendo el corazón de su víctima para decirle a su público: “¡Ya ven, efectivamente el corazón es rojo y tiene sangre!”.
O los acostumbrados clichés: “SÉPTIMO INFORME DE AMLO”, “NUNCA LLEGÓ LA VERDAD”, “LA PRESIDENTA RODEADA POR EL PODER DEL DINERO Y POLÍTICOS…” y otros tantos encabezados de bostezo.
Semáforo en verde, avanzo, lento porque ya sabe, somos un ejército de ciudadanos que de paso observo lo que hacen lo de todos los días, vivir en un país distinto al de hace seis o 20 años, un país que no es Finlandia ni China, mucho menos EUA (Dios nos libre). Un México que se construye desde sus propias realidades, no la de los enojados, esos que a punta de editoriales buscan imprimir los anillos de Dante y un inexistente infierno.
México es muchos Méxicos y en cada región se respiran esas realidades, los de Chiapas ya no deambulan rogando por seguridad, la tienen, en Yucatán aman la paz y celebran la transparencia, por citar solo un par de ejemplos.
Dos años de Presidenta y la cimentación es distinta, eso se NOTA.
Solo que en el púlpito de la arrogancia optaron por negarse la oportunidad a ellos, a ellas mismas, de ser honestas y reconocer que LA PRESIDENTA LO ESTÁ HACIENDO MUY BIEN (eso sucede cuando las plumas o los textos en prompter están vendidas).
Y por fin, llegué a mi destino convencido de que, NUNCA, HAGAS LO QUE HAGAS, TENDRÁS CONTENTOS A TODOS Y TODAS, afortunadamente somos más los que aún podemos reflexionar al calor de un tráfico vehicular habitual y no morir en el laberinto de la distorsión de una mal llamada oposición y sus plumas. ¡Qué mal por ellos y ellas!






