Picotazo Político: Taddei no es de Morena
La oposición y sus jilguerillos encontraron una grieta y la están aprovechando al relacionar a Guadalupe Taddei con Morena.
El batidillo ha llegado a Palacio Nacional y sin duda se reflejará en los niveles de aprobación de la mandataria, pues el efecto de “colgarle” el pecado a Regeneración Nacional ha sido muy mal defendido por quienes en el gabinete y el tablero de palancas encargado de la comunicación institucional tendrían que haber ejecutado una contraofensiva con pies y argumentos sólidos.
No basta con seguir el viejo libreto de “lavandería” que estanca una discusión en una pelea de vecindad, una que repite el “sí es” o “no es”, tal y como lo vienen repitiendo en las muchas mesas de debate, que cada vez aburren más por lo sobadas, reiterativas y simplistas.
Taddei no es de Morena, nunca lo ha sido, su trayectoria tiene que ver con los pasillos de la burocracia electoral de hace muchos años, tiempos en que Morena no era gobierno más que en la Ciudad de México. El INE de aquel entonces se mantenía como un apéndice “muy independiente” de la Secretaría de Gobernación de Miguel Ángel Osorio Chong… un dato para que algún curioso escarbe un poco.
Taddei puede ser de la camada de Lorenzo Córdova o de quien sea, ese no es el problema, el boquete se encuentra en que se construyó una estructura grotesca de corrupción, solo que nada nueva en el Instituto, con raíces de hace 20 años, le digo… y que ha estallado porque a doña Lupita le ganó la pasión y, totalmente ciega (¿se acuerdan del caso Rosario Robles?), es que rompió con todos los límites. El INE fue su nidito de amor y de negocios, pero no porque desde Presidencia se lo permitieran, por el contrario, ha sido en Palacio en donde se le cortaron las alas a los “tortolitos” y hoy, tanto Taddei como el empresario José Alfredo Hernández Casillas, miran sin mucha salvación el abismo de los castigos legales, la cárcel será sin duda el sitio para que le den “vuelo” a la interrumpida luna de miel, con todo y cómplices.
Mientras la Presidenta sale de nueva cuenta a “enmendar la plana” a los “comentócratas”, parte de su gabinete se mira extraviada sin alcanzar a trabajar en un solo cuerpo, rompiendo el compás de este baile que reclama coordinación y unidireccionalidad para afianzar un solo mensaje: ¡que se hará lo que sea necesario para investigar y castigar a quienes han traicionado la confianza del pueblo!, tal y como lo advirtió la propia Presidenta Sheinbaum.
El INE será saneado, purgado, el INE operará sin duda alguna de manera eficiente para los próximos comicios del 27 y todos los demás procesos electorales que se encuentran en la fila, el INE no es el Titanic ni se hundirá.
El INE volverá a jugar en el centro de las confianzas sociales.
Pero la runfla de opinadores que buscan remachar el que Taddei es Morena y que con ello todo se pudrió, buscan en realidad terminar de reventar al Instituto para que pueda esa parte de la oposición meterse por debajo de las uñas de la opinión pública y sembrar todas las dudas posibles sobre su operatividad, un INE contagiado de sospechas es un valioso botín para la derecha, la cual está necesitada de un juez electoral más afín a las sectas ultraconservadoras y no uno con playeras más sociales y democráticas, en donde se cumpla la máxima “un voto - un hombre o mujer”, así sean de los sectores más desprotegidos.
Sí, Taddei y sus cómplices deben ir a la cárcel tal y como lo sentenció el Diputado de Morena Alfonso Ramírez Cuéllar.
Pero de igual manera se tiene que defender al INE de una variante de depredadores mucho más peligrosos que una pareja de enamorados y muy corruptos. El INE también corre el riesgo de caer en manos de esos mismos que han sugerido que los pobres no deben votar (los panistas lo proponen) o los que durante sexenios imponían candidatos sin otro reflejo más que el “dedazo” (los priistas) o los hombrecitos misóginos que repudian el acceso de las mujeres a cargos de elección popular bajo reglas de paridad efectiva (el virrey del Ajusco se lo dijo a su amiga Adela en entrevista).
El peligro para el INE, como torre arbitral y de confianza para el conteo de votos, es que termine siendo una maquiladora del tipo de “democracia” que le viene bien a los oligarcas y ultraconservadores.
¿O de verdad debemos creer a los propagandistas de la oposición que les interesa la democracia y la buena salud del INE?
No, a los rencorosos les importa destruir lo existente y que ha beneficiado a los más pobres, por un nuevo palacio en donde sus privilegios sean inamovibles.
Vamos diciendo las cosas tal cual… Alito, un sujeto que lleva un par de autogolpes de Estado partidista, habla de democracia; Jorge Romero, quien no comparte el poder, ¿le preocupa la democracia?, ¿el narcisista y muy ególatra Salinas Pliego es ahora un dechado de libertad y de inclusión?
Hipócritas.





