Picotazo Político: ¡Viva el amor!
La versión ya es vieja, fue en el proceso electoral del 2006, recuerdo que se habría difundido el doloroso tema de aquella tragedia familiar dentro del círculo de Andrés Manuel López Obrador, en la que por un accidente con un arma de fuego, habría muerto su hermano José Ramón, un 8 de julio de 1969, para ese entonces, Andrés Manuel no llegaba a los 15 años de edad, un terrible accidente con una Colt 38 le costaría la vida a su hermano menor … y por ese 2006, también se comentaba en los pasillos de lavanderías políticas sobre un muy jocoso tema, que supuestamente Carlos Monsiváis había tenido sus "quereres" con el de Tabasco, en esas fechas Monsiváis aún vivía, él fallece en el 2010, estaba enfermo de los pulmones, pero continuaba vivito y según trascendió en varios comentarios públicos, mantenía un tono crítico-cordial hacia el entonces candidato presidencial del PRD, López Obrador, vamos, se lanzaban respeto y no amor.
Y de aquella versión propia de chismografía mexicana, misma que hoy resucitan, no pasó a mayores, pues no había ningún fundamento, es más, ni el propio Monsiváis lo llegó a mencionar, ni dio por válido el 'run run' de una supuesta 'confesión' de sus noches deliciosas con un joven de Tabasco de 19 años (le digo, no coincide la afirmación vertida en la supuesta entrevista en la que AMLO habría llegado al 'depa' del escritor después de la tragedia de su hermano, pues Andrés Manuel no tenía 19 sino 15 años).
Y una cosa es cierta, dudo mucho que Monsiváis salga de su tumba para exigir una fe de erratas (era imperdible su columna en La Jornada, de 'Por mi madre Bohemios') y siendo que su familia salió a aclarar que todo lo publicado por El Universal es una falacia sobre un supuesto romance entre el cronista y el expresidente, poco le queda por alegar a la casa editorial y a quien publicó la columna, el colega Edmundo Cázares, quien habría 'revelado' una entrevista póstuma de 1999 con Monsiváis; o sea, de haber sido así, las declaraciones habrían sido un año antes del fallecimiento de Monsi… y un escándalo, al menos en la clase política, solo que hay un detalle, el audio de dicha entrevista (supuestamente está en un casette, de esos que las nuevas generaciones no tienen ni idea de lo que es) no ha podido ser localizada por el periodista, ya nomás cuando la encuentre podrá sustentar sus dichos, sino, pues, en menuda bronca se habrá metido.
Y todo este bonito guion propio del folklorismo mexicano es de una inutilidad brutal, pues no provoca otra cosa que alimentar los peldaños ruines de la comentocracia facebukera.
Pero así están las cosas, como si esto del 'sospechosismo' fuese nuevo o se tratara de la reedición de los 41 e Ignacio de la Torre, yerno de don Porfirio Díaz, un muchachón que le gustaba vestirse de dama, solo que estaba casado con la hija favorita de héroe oaxaqueño.
Recuerdo el muy popular libro de Rafael Loret de Mola 'Alcobas de Palacio', en el que el periodista puso sobre la mesa un menú de anécdotas y pasajes de lo que el bautizó como la cofradía de 'la mano caída', una suerte de clan que habría accedido al poder desde el amasiato de las complicidades sexuales entre altos personajes de la política.
En el libro se vertieron hilos de sospechas, que igual incluían a Luis Echeverría y su predilección por gobernadores jóvenes y atractivos o el sexenio de Miguel de la Madrid y supuestos bacanales en una propiedad en Cuernavaca en donde las fiestas eran faraónicas, cuyo acceso estaba restringido a solo miembros del gabinete… ¿se pudo comprobar algo de esto? No, el autor nunca lo documentó, pero ¡cómo nos divertimos leyendo esas páginas! por cierto, una de las fuentes que más detalles proporcionó fue el ya finado Porfirio Muñoz Ledo, pero de igual manera, la fuente era de oídas y eso, en los 90’s, sin redes sociales ni opinadores basura, significaba todo un torneo de pláticas y de cotilleo, ahí sí, sabrosísimo.
Y mire que esto de la reglas que aplican las buenas conciencias sobre los actos de los demás, es propio de la derecha, misma que no acepta ni aceptará ninguna otra homilía que haga referencia a los 'valores' que defienden maquillados de defensa de la familia, patria y religión… y ahora esa ambigüedad del término llamado libertad.
Es por ello que una baratija como la historia de un Carlos Monsiváis 'dándose' a un jovencito de Tabasco, les viene como anillo al dedo, demostrando que la creatividad no es su fuerte y tuvieron que descansar en un periodista que todavía no encuentra la cinta del audio para sustentar sus dichos… Monsiváis no era Epstein ¡no jodan!
¿Cuál es el verdadero nivel de trascendencia de que se abran los gustos y opciones sexuales para quienes nos gobiernan? No solo de este 'episodio', sino de todos los que de manera susurrante se mencionan, de gobernadores o presidentas municipales, de secretarios de Estado y sus parejas, gays o lesbianas, o de la bandera que determinen.
Y mire que lo postulo desde mi soberana tribuna heterosexual y como hombre respetuoso de gustos o preferencias, pero ¿no estamos ya muy avanzados en diversos temas que en el pasado hubiesen sido castigados con leña verde como para estar morboseando debajo de las enaguas de personajes o personajas para cerciorarnos que traen debajo?
Y mire que hasta a Alejandro Magno se le llegó a perdonar con las aguas purificadoras de la historia, debido a que no solo fue un genio militar, sino que le daba por andar de enamorado y le daba igual que fuese su General Hefestion, de quien se decía fue el amor de su vida o que se hubiese casado con tres mujeres, daba igual.
En fin, sirva estas líneas para alejar la lápida monotemática del anticristo trumpiano y el caos generado en el planeta y asomarnos a un guion propio de TV novelas, pero con el añadido de que Monsiváis ya murió y el ex está muy calladito en su rancho.






