Picotazo Político: Yucatán
Si existe una deuda como país, esta se la debemos al sur-sureste de nuestra nación.
La encontramos a diario con diversos rostros, gente que ha emigrado de sus entidades hacia el centro o al norte de nuestra tierra para buscar mejores oportunidades que el sistema le ha negado, los vemos en los semáforos con ropajes indígenas, muchas veces tan parte de nuestra estampa diaria que le somos indiferentes, de esa difuminación que alarga la pena, la estira, de esa que mata.
Ha existido una especie de ceguera ancestral justificada por los valles que rodean al centro de México, por los volcanes por los que alguna vez pasaron los conquistadores y quedaron ceñidos a esta tierra, la otrora “región más transparente” de Carlos Fuentes o el centro de un imperio que sorprendió a los Conquistadores españoles… “que aquello parecía una visión encantada de los libros de caballería o un sueño”…” más grande que Venecia” , decía Pedro de Alvarado.
Es decir, fue el centro el que ganó la atención y así sucedió por muchos años, mismos que fueron marcando los abismos de diferencia entre el norte, el centro y nuestro tan olvidado sur. Fue hasta que surgen hombres como pocos que entienden que venir de 'abajo' no es un destino sino motivación para cambiar la realidad cotidiana de las personas del sur. Esto le sucedió a Yucatán en un acto de justicia poética cuando su actual gobernador, una persona de abajo, de una región pesquera, alguien que al combinar su origen en el mar y su vocación por enseñar, la convirtió en una bandera poderosa de congruencia y acciones y con eso, hoy gobierna uno de los estados que está bañado en historia, en resistencia, en ejemplos constantes de lo que significa renacer sobre su grandeza. Justamente así ha nombrado el gobernador Joaquín Díaz Mena a su administración: 'Renacimiento Maya', cuya frase no solo es una mezcla oportuna, sino que reúne una de las épocas gloriosas de la humanidad como el Renacimiento y la segunda, a esa civilización mesoamericana que destacó en diversas áreas y conocimientos: los Mayas, esos eternos comunicantes de las matemáticas y astronomía.
Hay que reconocer que desde el centro y norte del país y allende la frontera, hemos sido injustos en hablar de nuestro sur – sureste solo por sus maravillas naturales, que hemos reducido a nuestra admiración a pirámides, cenotes, y pueblos dignos de su propia magia.
Hemos dejado de ver a hombres y mujeres de enorme valor, como Felipe Carrillo Puerto, Elvia Carrillo Puerto, Rita Cetina, quienes legaron más allá que calles famosas o escuelas sino verdaderos ejemplos de resistencia y causas sociales.
Así es donde nos hace sentido ver el trabajo de un gobernador que no descansa (literalmente, trabaja hasta los domingos) y que lo mueve su origen, la familia y los yucatecos, las deudas históricas y que con las acciones propias y aquellas en las que coordina con la federación (hay que destacar la buena coordinación y cariño que le ha otorgado la Dra. Claudia quien conoce la zona, la ha recorrido y la hizo suya), ha permitido traducir esta idea del Renacimiento Maya en programas, acciones y resultados que lo colocan como uno de los gobernadores mejor calificados de adentro y de afuera por igual, le digo, si el norte fuera el sur (no critique el arjonismo) se estarían cincelando enormes titulares periodísticos para gritarle al país que ¡ HAY GALLO PARA LA GRANDE ! … algún día, estoy seguro.
Tuve la oportunidad de estar en la tierra del venado y del faisán y pude constatar que esto que le digo no es un eslogan de gobierno sino una manera de hacer políticas públicas.
Sus gráficas no vacilan, es el estado más seguro de todo el país, es la mayor bandera de transparencia, un lujo por su operación y academia, un estado blanco, uno que se ha convertido en sueño para familias enteras que desean mejores condiciones de vida.
Yucatán no es la hermana República, como socarronamente se le ha querido etiquetar, Yucatán es el palacio más hermoso del sur- sureste. Un estado, hay que repetirlo, espléndido y muy bien gobernado por el 'huacho', el pescador de los resultados y el bienestar.










